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Los pabellones del Campo del Moro

 

 

LOS PABELLONES DEL CAMPO DEL MORO

El nuevo trazado del jardín del Campo del Moro fue complementado a finales del siglo XIX mediante pabellones de recreo, unos, y utilitarios, otros.

Los pabellones de recreo fueron pensados y creados para el solaz esparcimiento de la familia real, pero en número tan exigüo, que nos hace pensar que en aquellos azarosos años hubo cierto recorte presupuestario, incluso en la asignación estatal a la monarquía. El desastre del 98 tuvo lugar durante la época en que se diseñó el Jardín. Entre los pabellones de recreo tenemos el "Chalet" grande o de la Reina y el "Chalet de corcho".

Chalet de la Reina

El Chalet grande, como la mayoría de construcciones de la época del Campo del Moro, fue diseñado por el arquitecto Enrique Repullés Segarra, data de 1898 y es un coqueto lugar de descanso diseñado dentro del proyecto global de renovación del parque. Repullés utilizó para su creación un estilo historicista basado en las casas de madera rurales inglesas y alemanas. Estas viviendas de campo son un tipo de casas góticas, de estructura entramada de madera, muy popular en el norte de Europa. El Rey (mejor, la Reina Regente, pues por entonces Alfonso XIII tenía 12 años) dio su aprobación a los planos y al presupuesto presentados por el arquitecto, y a partir de ese momento, comenzaron las obras, que se extendieron entre febrero de 1898 y marzo de 1899. El edificio está formado por tres cuerpos. El cuerpo central de la estructura está ocupado por un salón; el cuerpo de la izquierda se habilitó para tocador y baño y el de la derecha, para los oficios religiosos, a los que siempre han sido tan aficionados los miembros de la monarquía hispánica. Cuando se construyó este pabellón, en un principio se denominó "chalet para su Majestad el Rey", pero posteriormente, por motivos algo confusos, ha terminado conociéndose como "Chalet de la Reina". De hecho, en la actualidad, ésa es su denominación oficial actual .

El "Chalet de corcho", se llama así de forma obvia por estar construido casi íntegramente de este material. Muy cercano al Chalet de la Reina, su construcción corresponde a la misma reforma del jardín dirigida por Repullés.

Chalet de Corcho

Enrique Repullés construyó en la misma época que los pabellones de recreo, los pabellones utilitarios. Por ejemplo, la Casa del Guarda de la esquina suroeste del Jardín, junto al Paseo de la Virgen del Puerto, está en armonía con el Chalet de la Reina, pues posee cierto carácter "exótico", tiene dos plantas y se construyó casi todo en madera. Para este edificio, Repullés se basó en esta ocasión en casas de campo suizas. Se puede ver desde fuera, pero no se puede acceder a él, pues forma parte de las instalaciones oficiales del parque, ya que en la actualidad mantiene la funcionalidad para la que fue creado, es decir, sigue siendo la Casa del Guarda.

Casa del Guarda

El cuartellillo del cuerpo de guardia que da a parte de arriba de la Cuesta de San Vicente, junto al acceso al Campo del Moro más cercana al Palacio Real, y de acceso restringido, fue construido por Repullés en 1894.

Al otro lado de este cuartel, se encuentra otro pequeño pabellón del cuerpo de guardia, en el acceso por la Cuesta de la Vega, también restringido. Repullés lo diseñó "medievalista" y pintoresco, como el resto de edificios que proyectó para la reforma del parque. El detalle más sobresaliente de este edificio es el tejado de plomo o chapitel puntiagudo.

Un breve apunte sobre la antigua fábrica de gas. Debido al cambio de sistema de alumbrado del Palacio (de gas a electricidad), la fábrica de gas originaria se sustituyó por una pequeña planta generadora de electricidad, que fue también diseñada por Repullés en 1896. El arquitecto diseñó para esta nueva funcionalidad dos edificios contiguos pero diferentes, dotándoles de un aspecto exterior inspirado en las obras "utilitarias" de Viollet-le-Duc, un arquitecto experimentado en restauración, que siempre buscó la restitución integral del edificio, fruto de un exhaustivo estudio científico. Las tesis de Viollet legitimaban de esta forma al arquitecto para crear elementos supuestamente desaparecidos.

Por último, hacer mención del Museo de Carruajes (hoy día cerrado), cuya apertura al público se planteó después de derribo de las caballerizas reales en 1931, cuyo solar ocupan en la actualidad los Jardines de Sabatini. Tras los fracasos de los proyectos de Luis Moya (1932) y Diego Méndez (1945), el arquitecto Ramón Andrada construyó en el Campo del Moro u moderno pabellón de planta baja, formador una serie de hexágonos yuxtapuestos. Es muy posible que Andrada se inspirase en el Pabellón de España en la Exposición de Bruselas de 1958.

Museo de carruajes

 

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