Organización territorial en Hispania según Tito Livio

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Organización territorial en Hispania según Tito Livio

En los estudios sobre la organización territorial de Tito Livio, este historiador romano de época augustea cita los siguientes pueblos para los cruentos años de conquista de la península ibérica por las legiones romanas: Ausetani, Bastetani, Carpetani, Ilergavonenses, Ilergetes, Lusitani, Oretani, Sedetani, Suessetani, Turdetani, Vaccaei. Estos pueblos serán nombrados también posteriormente por alguno de los sabios geógrafos de época imperial. En cambio otras unidades étnicas mencionadas en fuentes historiográficas no lo son en las geográficas, como los Bargusii, Lacetani y Olcades. Estas denominaciones se asocian con comunidades capaces de actuar política o militarmente, como aliados o enemigos de Roma, y de los que se conocen el nombre de algunos régulos o príncipes. Cuando el colectivo indígena deja de dar la plasta, es decir, entra por el aro y se romaniza por las buenas o por las bravas, suele desaparecer de las fuentes como hostis (término latino que designa a los enemigos, pero curiosamente también a los extranjeros, que en el inicio de la urbe condita, debía venir a ser lo mismo) y entra a formar parte de la comunidad hispanorromana.

Imagen idealizada de Tito Livio

En la crónica que Tito Livio redacta sobre la guerra de Sertorio, se citan ciudades como Castra Aelia, Contrebia, Contrebia Leucada, Gracurritani, Segovia o Vareia y tribus y territorios como Ilurcaonem gentem, Lusitania, Celtiberiae urbes, per Arvacos in Carpetania, in Arvacos et Cerindones. Livio, como  Plinio, a veces llama a las ciudades por sus nombres, y otras por sus habitantes ¿según tenga el día? No, tiene sus razones, pero se ignoran. Livio, al igual que Plinio también utiliza colectivos en –ia, para referirse a las unidades poblacionales de la costa mediterránea y curiosamente también para los Carpetanos. En cambio, ambos autores citan las demarcaciones tribales del interior peninsular a través de las propias denominaciones de tribu. El lío continúa siendo monumental. Pero quizás entre la organización conventual y las ciudades, se situaba la tribu como estructura sociopolítica intermedia, aunque no discernimos si se basaba en algún tipo de funcionalidad administrativa o jurídica o son pervivencias de tiempos remotos en los que las tribus cortaban el bacalao y actuaban a su libre albedrío.

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