La organización territorial romana en Hispania en los autores alejandrinos Ptolomeo y Apiano

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La organización territorial romana en Hispania en los autores alejandrinos Ptolomeo y Apiano

En este post abordaremos la organización territorial de la Hispania romana en los autores alejandrinos Ptolomeo y Apiano.

La organización territorial en Ptolomeo

La Geografía de Ptolomeo transmite la más elemental y coherente imagen de una estructura tribal: todo un país fragmentado en unidades conocidas por los nombres tribales más arcaicos. Ptolomeo se marca una lista de ciudades localizadas y subordinadas al territorio delimitado por una tribu, un grupo étnico, un pueblo.

Ptolomeo de Alejandría

En tiempos del geógrafo alejandrino, en el siglo II d.C., las tribus levantiscas en Hispania brillaban por su ausencia, y ahora existía un complejo sistema administrativo muy diferente al que inventaron en su día los animosos a la par que elementales y primarios indígenas peninsulares. Pero el fenómeno de descomposición de las agrupaciones tribales autóctonas se había iniciado mucho antes de que Ptolomeo se tomase tantas molestias en esta materia, seguramente en tiempos de Aníbal y los Escipiones (hablamos de comienzos del siglo III a.C.).

Ptolomeo se desmarca un poco de la ideología oficial en su teoría cosmográfica, puesto que aunque se basa en la cartografía imperial romana contemporánea, al tiempo hunde sus raíces en la sólida tradición científica del helenismo. En esencia, el Noroeste de Hispania se divide en multitud de minúsculos territorios habitados por grupos considerados como “pueblos” o “tribus”, a los que Ptolomeo reconoce habitualmente una sola ciudad. Por encima de ellos, la administración provincial romana introduce como unidad organizativa superior los conventus de Braccara Augusta (Braga), Lucus Augusti (Lugo) y Asturica Augusta (Astorga). En la Meseta los criterios de clasificación se reducen a nombrar a las belicosas tribus que plantaron cara con desparpajo al invasor durante las guerras celtibéricas. Cada tribu se compone de una serie de civitates subordinadas que adquieren un rol administrativo inferior dentro del entramado romano.

En la cuenca del Ebro y costa mediterránea sólo los conventus romanos aparecen como criterios de clasificación. En el área ibérica, los nombres de las regiones son exclusivamente geográficos y se deducen de los antiguos nombres tribales. Ptolomeo subdivide la Península en territorios tribales, reminiscencias de un pasado lejano que permanecía en la memoria de los habitantes de la Península. La distribución ptolemaica en listas de pueblos y ciudades ya no correspondía en su época a realidad política o étnica alguna.

La organización territorial en Apiano

Edición actual de la obra Iberia de Apiano

Apiano se sale un poco del tiesto y va por libre. En su obra Iberia aparecen tribus cuyos nombres vuelven a manifestarse en las concienzudas listas de los geógrafos. Por ejemplo, las localidades de Termantia y Numantia pertenecen en principio a la tribu de los Arevaci. Poco después aparece el grupo Numantini en paralelo al nombre tribal Arevaci, quizás al mismo nivel de jerarquía, para acabar de enredar más el asunto. La denominación Belli aparece equivalente a los Titti y Arevaci y posteriormente como el grupo tribal que engloba la ciudad de Segeda. La ciudad de Pallantia pertenece en un principio a los Vaccaei y después, los Pallantioi parecen independizarse y poseer su propio terruño.

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