Complutum romana

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Complutum romana

Del cerro de San Juan del Viso a la vega del Henares

En la segunda mitad del primer siglo de nuestra era, la vorágine municipalizadora que se impone en el Imperio Romano, alcanza al viejo castro del cerro complutense de San Juan del Viso. Los habitantes de la primera Complutum romana ya habían ido trasladándose progresivamente del alto al llano, excepto algunos recalcitrantes. Muchos de los edificios del cerro son desmontados y reaprovechados en la construcción de la ciudad del valle, que parecía haber comenzado su ascenso a partir de su función de mansión en la calzada que atravesaba la Carpetania desde Emerita a Caesaraugusta. Durante la primera mitad del siglo I d.C., se iría instalando más y más población en el valle para atender las crecientes necesidades del nuevo enclave. En la primitiva Complutum romana, la del Cerro del Viso, no parecieron generalizarse los sistemas constructivos romanos, representadas por técnicas como la techumbre de tejas de cerámica o la decoración mural con pintura. Persistieron durante un tiempo construcciones de sabor indígena, pero sí conocemos que en esta colina, se construyeron termas de estilo romano. Vestigio de este edificio público de indudable raigambre romana es el hipocaustum de la zona caliente, de la primera mitad del siglo I d.C. Para cuando los emperadores Flavios publicaron el Ius Latii, los habitantes de la primera Complutum romana ya habían amortizado más que de sobra este espacio lúdico y placentero, y era hora ya de reaprovechar sus materiales para la nueva ciudad complutense que estaba edificándose en la vega del Henares, al calor de la gran arteria que unía dos capitales provinciales y alrededor de las primeras instalaciones que ejercieron la función de mansión o de posada.

Primeros asentamientos complutenses

La primera ciudad romana del cerro de San Juan del Viso, heredera del antiguo emplazamiento carpetano, dataría de la época de Augusto, en palabras de Fernández-Galiano, quien se basa en una intervención arqueológica puntual en el cerro y en los datos obtenidos a raíz de la elaboración de la primera Carta Arqueológica del término municipal de Alcalá de Henares. El cerro se abandonó en tiempos del emperador Vespasiano, cuando la mayoría de la población ocupó el nuevo asentamiento de la vega, según el mismo autor.

Rascón Marqués y Sánchez Montes han desarrollado la secuencia del hecho urbano desde el  oppidum carpetano a la ciudad romana, en función de la fuerte corriente romanizadora en Hispania bajo la égida de Augusto. El enclave complutense sufrió una profunda metamorfosis para adaptarse a las nuevas ideas urbanísticas que emanaban de la cabeza del Imperio.

Complutum, municipio latino

Sea como fuere, transcurrió el tiempo, y se completó la mudanza al nuevo emplazamiento. Esta operación puede relacionarse con el cambio de estatus jurídico municipal de Complutum durante la dinastía Flavia. El enclave del valle fue el que se hizo con la prestigiosa categoría de municipio, que proporcionó cierta alcurnia a sus habitantes. Pero el nuevo rango tenía en contrapartida, nuevas responsabilidades y necesidades, y para cubrirlas con suficiencia, se abordó un ambicioso desarrollo urbano para dotar a la ciudad de la infraestructura inherente a su nueva posición. Los edificios que albergaron las instituciones del poder municipal, y los dedicados al culto imperial, son buena muestra de ello.

La información acerca del estatus de municipio latino del que gozó Complutum nos la proporcionan las inscripciones epigráficas, ciudad anteriormente estipendiaria desde la irrupción romana en la región (Plinio, Nh. III, 24). La referencia más determinante que revela obviamente el rango municipal de Complutum es su adscripción a la tribu Quirina.

Probablemente la propia zona urbana fuese recorrida de una punta a otra por la vía EmeritaCaesaraugusta, puesto que la ubicación de la primitiva mansión origen de la nueva ciudad habría sido absorbida tiempo ha por el nuevo caserío. Si bien no se han logrado excavar restos de edificaciones públicas de la primera urbe romana, ni en el cerro ni en el valle, sí se han descubierto viviendas privadas, cuyo suelo está decorado con lujosos mosaicos de época altoimperial.

Hallazgos arqueológicos y epigráficos en la Complutum romana

Los hallazgos romanos, arqueológicos y epigráficos, en las inmediaciones de Alcalá de Henares sugieren para esta etapa un intenso hábitat en torno a Complutum,  singularmente numeroso siguiendo el río Henares en dirección suroeste, en forma de explotaciones agrícolas o villae. La dispersión del vigoroso poblamiento se propaga hasta Madrid y alrededores, presente sobre todo en lugares adyacentes a los cauces fluviales. Esta elevada concentración demográfica hispanorromana en el noreste de la antigua región carpetana es prueba fehaciente de que aquí existió una cabeza administrativa, clave para la gestión de la Carpetania, y que no podía ser otra que el cosmopolita municipio complutense.

Los ricos hallazgos epigráficos complutenses permiten efectuar un somero estudio onomástico y un amplio esbozo de su estructura social, así como de los frecuentes movimientos de población que han sido testimoniados. Complutum, una vez inmerso en el proceso urbanizador, se transformó en un polo de atracción para familias foráneas, sobre todo aquellas que por sus actividades pudieran sacar un buen beneficio de la vida ciudadana. Algunas de estas familias llegaron a alcanzar las magistraturas municipales, convirtiéndose en la más elevada elite local, en momentáneo detrimento de la oligarquía indígena, que seguramente en subsiguientes generaciones reaccionaría y lograría su objetivo de subirse al carro del poder municipal complutense. Al lado de aquellos grupos privilegiados de estirpe itálica o, cuando menos hispanos profundamente romanizados, aparecen los nombres de otros individuos menos afortunados, encarnados en la onomástica de algunos libertos, que exhibe el nombre de su antiguo patrono. Las inscripciones epigráficas descubren la existencia de personas de nombres completamente romanos, mientras que otras utilizan nomen romano y cognomen indígena e incluso griego.

Plenitud del municipio complutense

Una vez conseguida la ansiada promoción jurídica en la segunda mitad del siglo I d.C., el siglo siguiente significó la plenitud de los flamantes municipios hispanos, impulsándose desde los más altos estratos sociales de la ciudad la vida municipal a todos los niveles. Este estímulo oligárquico se cimentó obviamente en un fuerte crecimiento urbano, que supuso el aporte de inmigrantes deseosos de participar de esa riqueza. La prosperidad de la Complutum romana la convirtió en un centro suficientemente atractivo como para aumentar su población, con un flujo de inmigración proveniente en su mayor parte de ciudades y aldeas de la Meseta Norte. Este aporte de savia nueva de probada reciedumbre hizo posible un innegable cosmopolitismo.

La localización de Complutum en una vía principal fue un poderoso incentivo para su desarrollo económico. La vieja hospedería o mansión había sido el germen de una abigarrada ciudad comercial y cosmopolita, que atraía constantemente a gentes de ignotos lugares, que lograron alzarla a los primeros puestos de la primera división de ciudades del centro peninsular.

La actividad comercial, clave en la prosperidad de la Complutum romana

La promoción jurídica de Complutum otorgó categoría administrativa a la ciudad, lo que respondía a su más que respetable y prestigiosa posición en la Meseta. En el siglo II d.C., un elevado número de libertos constituyen, como en otros lugares, el elemento social más dinámico por interés en la promoción personal. Algunos de los cuales forjaron incluso considerable fortuna. De esta época data la prosperidad del municipio, resultado de una robusta actividad mercantil, cuyos representantes más cualificados y ricos debieron ejercer además el poder municipal. Complutum redistribuía mercancías y productos a muchos otros puntos de la Meseta sur, así como los procedentes de la Lusitania meridional y parte de la Bética. También sería lugar de paso de otros productos, que desde estos lugares, partieron de la Península a través de los puertos pirenaicos hacia las Galias. Complutum y su comarca conforman una región lo suficientemente fértil e irrigada como para proporcionar sin demasiados apuros los recursos suficientes para abastecer a una población en continuo crecimiento, lo que justificaría la profusa dispersión del poblamiento romano por la comarca alcalaína.

¿Crisis bajoimperial en la Complutum romana?

La crisis municipal del siglo III d.C. debió golpear en cierta medida la prosperidad complutense, cuyos efectos se manifiestan en una notable disminución de restos epigráficos, sin perjuicio de que la población se mantuviese al pie del cañón durante al Bajo Imperio, coyuntura que ha sido atestiguada por recientes excavaciones, concretada en las importantes reformas efectuadas en foro imperial durante los sigios III y IV d.C. y la construcción de la Casa de Hippolytus, una escuela para los hijos de las clases dirigentes, de la misma época.

Una respuesta

  1. Hola Diego, entrada magistral, como siempre. Te dejo un enlace interesante sobre una posible explicación al final de esta etapa. Salu2. Luis.

    http://www.rtve.es/alacarta/audios/a-hombros-de-gigantes/hombros-gigantes-terremoto-destruyo-complutum-s-iv-nuestra-era-28-11-16/3813698/

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