| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista de Prehistoria
 

EL ASTURIENSE

 

El Asturiense es una cultura epipaleolítica (entre el paleolítico y el neolítico) del norte de la península Ibérica , que fue definida por el conde de la Vega del Sella en 1923, a partir de las excavaciones de los yacimientos de El Penicial, Fonfría, Balmori y La Riera por H. Obermaier . Se manifestó en cuevas próximas al litoral del oriente de Asturias y oeste de Cantabria, en cuyas entradas, casi cegándolas, comparecen enormes depósitos de conchas de moluscos fruto de la actividad recolectora de sus ocupantes.

Su superposición respecto al aziliense, por ejemplo en La Riera, acredita al asturiense como un epipaleolítico avanzado, más bien boreal (c. 7500-5000 a. C.), que sorprende por la tosquedad y pobreza de su instrumental más representativo: utillaje macrolítico tallados sobre cantos de cuarcita, como el 'pico asturiense', y escaso utillaje leptolítico sobre lasca. En hueso se fabricaron pequeñas piezas biapuntadas que servirían de anzuelos y en asta unos peculiares bastones/horquillas.

El Pico asturiense tiene forma unifacial sobre un canto aplanado, con base cortical globular y extremo en punta roma. Su funcionalidad, dado el carácter cercano a los denominados "concheros" de los grupos asturienses, parece haber sido la recolección de moluscos.

En general, estas gentes se especializaron en la explotación de recursos costeros, cuyso residuos se acumulan como basureros en las embocaduras de las cuevas. La recogida de crustáceos, percebes, erizos de mar, diversos moluscos (lapas y bígaros) y peces de roca y playa supone una explotación integral de los recursos costeros. Esta dieta se completaba con la caza de ungulados propios de bosque y sotobosque (corzos, jabalíes, y sobretodo ciervos) y de otros de zonas próximas de roquedo (rebecos y cabras).

En invierno se cazaban ciervos (período de cría), mientras en verano se hacían las labores de marisqueo y explotación de recursos litorales, en los que se debió llegar a un cierto grado de agotamiento en estuarios y zonas tranquilas. Sólo se ha localizado un enterramiePicos asturienses en La Rieranto intacto (destruido con posterioridad) en el Molino de Gasparín (Bojes, Asturias, 1926). El ajuar incluía picos asturienses. Los restos humanos descubiertos y estudiados por D.Luis de Hoyos Sáinz ya desde hace un siglo, reflejan individuos de constitución más alargada que las actuales y de ciertas características "africanoides", lo que podría estar relacionado con las culturas levantinas y litorales portuguesas -de concheros también- en contacto con las megalíticas norteafricanas posteriores.

El profesor Manuel González Morales prosiguió con el estudio del Asturiense dándole una nueva perspectiva al analizar las formas de explotación del medio por parte de estos hombres de finales del paleolítico asturiano.

Sus yacimientos se encuentran mayoritariamente en bocas de cuevas próximas al mar o bajo abrigos, generalmente próximos a la costa, aunque también en montañas cantábricas del interior. Las dataciones más antiguas les hacen contemporáneos de los azilienses durante el Pre-Boreal. El desarrollo máximo se alcanza en las fases Boreal y Atlántica, perviviendo en el Sub-Boreal junto a grupos neolíticos. Suele aceptarse como inicio aproximadamente el 9500 BP. Los yacimientos asturienses se ocuparon por grupos especializados que en determinadas épocas del año se desplazaron a esos sitios por ser más fácil el acceso a la línea litoral o porque dominan las vías de migración anual de algunos ungulados o cotos de caza rentables. Hay estructuras de acondicionamiento de los espacios de habitación (como en Mazaculos II) que destacan la importancia de algunos de esos establecimientos.

Hay dos grandes áreas donde se concentran los principales yacimientos. La zona oriental de Asturias y occidente de Cantabria y otra de yacimientos al aire libre en torno al Cabo Peñes. Lugares como Bañugues o Gijón marcaban un territorio que parecía desconexionado del resto. En el año 1989 un grupo de arqueólogos dirigidos por Alberto Martínez encontraron un nuevo yacimento cerca de Tazones (Villaviciosa) que unía ambas comarcas.

El Asturiense carece por completo de restos identiifcados de arte rupestre o mueble, hecho encuadrable en el decaimiento general del arte prehistórico durante el Epipalolítico/Mesolítico. Desaparece incluso la intencionalidad estética de los útiles, centrando el diseño en lo exclusivamente utilitario.

 

 

 



© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria