| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista del Mundo Actual

Asesinato de Olof Palme
La aventura del Perejil
La Marcha Verde
Franco "estabiliza" España
"Me educo con el Papus..."
Pipirijaina, Revista de teatro
La Guerra del Fletán
La Traición de Dionisio Ridruejo
El escándalo Fidecaya
Los Neocons
Los sucesos de Montejurra
Boadella en la trena
El gran invento del siglo XX
Un muro para Egon Krenz
La caída de los Ceaucescu
El Puerto de Rotterdam
Los lunes al sol
El verano del amor
El mito de las suecas
2012
Occhetto refunda el PCI
Grândola, vila morena
El general Jaruzelski
Huelga minera in the UK
La Banda de los Cuatro
Tiananmen, primavera de 1989
Divorcio de Terciopelo
El Estado ustasha
48 años de poder
Ubi sunt Noriega
El dictador Trujillo
Evita en Madrid
Las hipotecas basura
La caída de Lehman Brothers
Los Mercados
Transfuguismo en la España postfranquista
Boicot a las Olimpiadas
La Suiza del Oriente próximo
Orfeo negro
American way of life
Dien Bien Phu
Burbuja inmobiliaria
Burbuja vs Crisis
Austeridad y ajuste en la España de Rajoy
Los 10 axiomas de Chomsky
Los maquis en Arán
Las agencias de calificación
La clase política española
La olvidada guerra de Ifni
Otras burbujas
El sistema electoral en España
Del comunismo al capitalismo en China
La Revolución Verde
El MNR y la Revolución Boliviana
El Patrón-Dólar
La ley de Prensa de 1966
Globalización y rechazo
La lengua aranesa
El desastre de la Talidomida
El estigma de ser hija de Stalin

 

 

 

LOS MERCADOS

En los últimos tiempos está muy de moda el tema de los mercados. Los mercados pueden poner de rodillas a todo un país, una moneda única, poner en jaque a una entidad tan poderosa como la Unión Europea. Pero, ¿quienes son realmente los mercados?¿qué poder siniestro ocultan, capaz de humillar al más pintado y arruinarle en un decir Jesús?

Los mercados son los prestamistas que nos prestan su dinero, y lo quieren, como prestamistas interesados en recuperar su dinero, es que la economía del país al que prestan su dinero, crezca, porque esa es la condición más segura para que puedan cobrar sus intereses y recuperar su inversión. De poco les sirve un país postrado, porque no es un buen negocio, y para evitarlo presionan sin misericordia para que ese país pague lo que debe. Y en ésas estamos en los países del sur de Europa, qiue han pedido prestado más de lo que podían pagar, y ahora, los prestamistas del norte quieren su dinero.

Según el profesor de economía D. Roberto Gómez López, el Mercado Financiero es el lugar, mecanismo o sistema en el cual se compra y vende cualquier activo financiero. Claro, esto es muy sencillo, pero podemos redondear la definición, y añadirle que los mercados financieros pueden funcionar a distancia, sin contacto físico, a través de teléfono, fax, ordenador, y que también los hay presenciales, como los corros de la bolsa.

¿Y para qué sirve un mercado financiero? Pues nada más y nada menos que para poner en contacto ofEl euro, en estado comatosoerentes y demandantes de fondos, y para determinar los precios justos, adecuados (¿adecuados para quién?¿para el especulador que juega con los distintos activos financieros?¿para el desdichado incauto que lo pierde todo?) de los diferentes activos financieros.

En los mercados financieros, los inversores buscan con rapidez el activo financiero que se adecue a su voluntad de invertir. El precio de esa inversión se ajusta a la ley de la oferta y la demanda. Los mercados sitúan a todos los vendedores en el mismo lugar, haciendo así más fácil encontrar posibles compradores.

Actúan como intermediarios entre los que disponen de recursos monetarios y los que carecen de los mismos, es decir, transfieren fondos desde unidades superavitarias a las deficitarias. Una unidad económica será autosuficiente (superavitaria) cuando sus ingresos pueden soportar sus costos operativos y el costo de sus inversiones y por el contrario una unidad será deficitaria cuando no pueda soportar con su ahorro el costo de las inversiones, por lo cual necesitará de Activos financieros para crecer económicamente.

Los Estados nacionales han pedido prestado mucho dinero a los mercados financieros internacionales para financiar sus políticas de todo tipo, y así los mercados se han aupado a una posición de inmoral preponderancia respecto a dichos Estados. Y es que los agentes financieros (fondos de inversión, fondos de pensiones, bancos, hedge funds, etc.) que actúan como tiburones al olor de la sangre en esos mercados internacionales, son los mismos que han provocado la enorme burbuja que ha propiciado una crisis que pareció estallar en 2008, y que en el momento en que escribo estas líneas (noviembre de 2011) continúa en un momento álgido.

Los ajustes económicos traumáticos que exigen los "rescates" de países soberanos que ya han caido en bancarrota (Grecia, Portugal, Irlanda, de momento, y España e Italia acercándose al abismo) se traducen en subidas de impuestos, despidos de funcionarios, y duros recortes sociales -menos dinero para educación, salud, pensiones, cobertura de paro, etc.-. Para la mayoría de la población, esto supone un incremento del paro (que en España está siendo desmesurado, acrecentado el impacto ya de posr sí descomunal de la crisis mundial en general y la europea en particular por el colapso de la burbuja inmobiliaria doméstica), menos renta y menos capacidad de consumo. Y como nuestra sociedad está basada en el consumo más feroz, pues así nos vemos como nos vemos. Aunque el consumo suponga la utilización, y por tanto extracción desaforada de los recursos planetarios, una actuación humana sin límite de la que nuestro mundo se resiente, y mucho. Pero esta es otra historia.

¿Por qué estamos así? ¿Tanto poder tienen esos mercados?

Los gobiernos han gastado con excesiva alegría, y en algunos casos se ha dilapidado dinero público sin justificación, cuando no con fuertes dosis de fraude y corrupción. Y por otra parte, los gobiernos han inyectado muchos millones de euros (o dólares) para sanear las entidades financieras que entraron en graves dificultades cuando estalló la crisis financiera en el verano de 2007. Para financiar este agujero, los Estados han tenido que buscar en los mercados internacionales los fondos necesarios para canalizarlos hacia los bancos y cajas de ahorro en dificultades.

Y como los Estados nacionales han pedido tantísimo dinero a los mercados financieros internacionales éstos se han puesto por encima de aquellos. Y estos mismos agentes financieros, que en su día prestaron con alegría incontenible, y crearon las hipotecas basuras y otros activos tóxicos, son los mismos que ahora exigen a los Estados la puntual devolución de los fondos prestados y aplican elevados tipos de interés y altas primas de riesgo cuando aprecian que el Estado, está en dificultades. Y si un Estado está en dificultades, lo está la sociedad que lo sustenta.

Años después de la explosión, los mercados financieros campan a su antojo por el campo de batalla, y controlan las finanzas internacionales sin límite alguno. Además, por primLos especuladores y su inmundo negocioera vez en la historia, están adquiriendo más poder que los propios Estados democráticos y soberanos, y parecen decidir que gobierno debe caer y cual debe permanecer. Y los ciudadanos de esos países asistimos atónitos como esta situación significa además un recorte de libertades sociales que tan duramente se habían ganado en las décadas que sucedieron a la Segunda Guerra mundial.

Chantaje puro y duro es el hecho de que el sector financiero, culpable de la mayor crisis de la Historia, haya obligado a los Estados a conceder ilimitadas facilidades para sostener su perniciosa actividad y que con esos fondos se hayan dedicado a maquinar contra la deuda pública: están manipulando la política económica de los Estados, forzando nuevos déficits y la necesidad de inmensas intervenciones en cadena que conforman una espiral perversa en la que todo queda en manos de los propios culpables. La jugada es redonda. Sería absolutamente necesario procesar en el Tribunal Internacional de la Haya a los responsables de las crisis. Pero los gobiernos nacionales se hayan demasiado ocupados en intentar apagar el enorme incendio que estas mentes criminales e irresponsables han provocado. Todo parece una gigantesca estafa a nivel global ideada por unos tipos siniestros y desproporcionadamente ambiciosos sin un atisbo de escrúpulos, que dan al traste todos los días con los proyectos vitales de millones y millones de personas en todo el mundo. The dream is over.

 
© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria