| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista del Mundo Actual

Asesinato de Olof Palme
La aventura del Perejil
La Marcha Verde
Franco "estabiliza" España
"Me educo con el Papus..."
Pipirijaina, Revista de teatro
La Guerra del Fletán
La Traición de Dionisio Ridruejo
El escándalo Fidecaya
Los Neocons
Los sucesos de Montejurra
Boadella en la trena
El gran invento del siglo XX
Un muro para Egon Krenz
La caída de los Ceaucescu
El Puerto de Rotterdam
Los lunes al sol
El verano del amor
El mito de las suecas
2012
Occhetto refunda el PCI
Grândola, vila morena
El general Jaruzelski
Huelga minera in the UK
La Banda de los Cuatro
Tiananmen, primavera de 1989
Divorcio de Terciopelo
El Estado ustasha
48 años de poder
Ubi sunt Noriega
El dictador Trujillo
Evita en Madrid
Las hipotecas basura
La caída de Lehman Brothers
Los Mercados
Transfuguismo en la España postfranquista
Boicot a las Olimpiadas
La Suiza del Oriente próximo
Orfeo negro
American way of life
Dien Bien Phu
Burbuja inmobiliaria
Burbuja vs Crisis
Austeridad y ajuste en la España de Rajoy
Los 10 axiomas de Chomsky
Los maquis en Arán
Las agencias de calificación
La clase política española
La olvidada guerra de Ifni
Otras burbujas
El sistema electoral en España
Del comunismo al capitalismo en China
La Revolución Verde
El MNR y la Revolución Boliviana
El Patrón-Dólar
La ley de Prensa de 1966
Globalización y rechazo
La lengua aranesa
El desastre de la Talidomida
El estigma de ser hija de Stalin

 

 

 
BOICOT A LAS OLIMPIADAS

Para gran parte de la población mundial los Juegos Olímpicos son una fiesta internacional, donde las naciones se abrazan y desfilan juntas en la inauguración del evento, olvidando hipócritamente por unas pocas semanas sus profundas diferencias. Y el que alguien no asista por discrepancias más o menos serias con el país organizador o con algún/os de los asistentes , es toda una bomba mediática y que no sienta demasiado bien. Sobre todo si el que boicotea y no asiste es una potencia deportiva a nivel mundial, con lo que la competición se deteriora y disminuye de nivel. Por ejemplo, EEUU o China.

Hay boicots individuales o múltiples, para todos los gustos. He aquí una somera lista de los boicots a las Olimpiadas modernas, desde su restauración en Atenas 1896 más sonados:

Ya en 1908, Los atletas finlandeses se negaron a caminar en la inauguración bajo la bandera rusa (su país por entonces pertenecía al Imperio Ruso).

En Berlín 1936, con Adolf Hitler pisoteando los derechos humanos en Alemania, la propaganda nazi fue abrumadora. Estados Unidos asistió finalmente, después de un intenso debate sobre la conveniencia o nJesse Owenso de su participación. Pero no todos, pues Norman Canners y Milton Green, atletas judíos decidieron no acudir en protesta por la política antijudía del régimen nazi. Y eso que pudieron haber ganado medallas. A Hitler se le atragantó su fiereza aria cuando el afroamericano Jesse Owens se convirtió en la figura de la Olimpiada. Israel, que no existía como nación, pero sí que tenía Comité Olímpico, desestimó la presencia de su delegación.

En Londres 1948 no se permitió participar a las delegaciones de Alemania y Japón, por su implicación en la Segunda Guerra Mundial.

En Helsinki 1952, la República Popular China no asistió porque a Taiwan se le permitió denominarse "República de China", cuando todos sabemos que más chinos que la China continental, la de Mao, no había nadie.

Pero el primer boicot múltiple se produjo en Melbourne 1956. España (por entonces, no pintábamos nada en el concierto deportivo internacional), Suiza y Holanda deciden no acudir en protesta por la invasión soviética de Hungría, al tiempo que Egipto, Líbano e Irak anunciaron su ausencia en protesta por el conflicto del Canal de Suez, que involucraba a egipcios contra británicos, franceses e israelíes.

En Tokio 1964, a Suráfrica se la prohibió participar en tan magno evento, por la política de "apartheid" que mantenía la minoría blanca. La prohibición se mantuvo hasta Barcelona 1992.

La protesta de "Las Panteras Negras" en México 1968, y el asesinato de once atletas israelíes en Munich 1972 por el grupo terrorista palestino "Septiembre Negro", fueron dos de los episodios que más impactaron al mundo internacional durante unos Juegos Olímpicos.

Pero esto fueron fruslerías, ya que los grandes boicots tuvieron lugar en Montreal 1976, Moscú 1980 y Los Angeles 1984, donde se involucraron países de gran peso deportivo (y político), que hicieron temblar la base del olimpismo.


El atletismo de fondo estuvo cerca de la debacle en Montreal 1976, por el boicot de los especialistas de dicha competición: 28 países africanos se negaron a acudir porque el Comité Olímpico Internacional no castigó a Nueva Zelanda por jugar partidos amistosos de rubgy con Suráfrica (que mantenía su sanción por el "apartheid"). Importantes representaciones africanas como Egipto, Kenia, Camerún, Etiopía, Ghana y Marruecos respondieron al llamamiento al boicot de Congo, junto a Guyana e Irak. El cubano Alberto Juantorena se aprovechó de tan distinguidas ausencias para ser la estrella de las Olimpiadas en atletismo. La jovencísima rumana Nadia Comanecci fue la reina de la gimnasia femenina, donde sobresalió por la perfección de sus ejercicios.

A Moscú 1980, en protesta la invasión soviética de Afganistán de 1979, dejaron de acudir gran parte de los países occidentales, liderados, como no, por EEUU. 61 delegaciones no asistieron a petición de Estados Unidos. Aunque algunos países occidentales se desmarcaron del llamamiento del Tío Sam, como Francia, Gran Bretaña (¡¡¡increíble!!!!), Italia, España y Australia, portaron la bandera olímpica en lugar de la propia en las ceremonias y premios, en señal de protesta por la actitud soviética.

Y en Los Angeles 1984, los soviéticos les devolvieron la pelota a los norteamericanos en los últimos pero virulentos años de Guerra Fría en la época inmediatamente previa al deshielo que se inició con el advenimiento de Gorbachov en la URSS. Los soviéticos se llevaron consigo, o más bien no hicieron acto de presencia países de la esfera soviética con un amplio potencial en el medallero. Nada más y nada menos que el bloque del este, entre los que se contaban potencias deportivas como Cuba, Bulgaria, Alemania Oriental, Checoslovaquia y los propios soviéticos, entre otros. Fue la pataleta por la actitud norteamericana cuatro años antes, pero la excusa que adujeron los soviéticos y sus adláteres fue la campaña anti-soviética orquestada en Estados Unidos, además de falta de seguridad. Una pataleta, claro está.

En estos 3 Juegos Olímpicos estuvo a punto de fenecer el espíritu olímpico. Afortunadamente, las aguas volvieron a su cauce en Seúl 1988, donde fueron sólo cuatro los ausentes. Corea del Norte, por su permanente estado de tensión con su vecino homólogo del sur (y todavía seguimos, a comienzode 2012) acompañada por sus aliados de Cuba, Etiopía y Nicaragua.

Por fin, en Barcelona 1992 vino todo el mundo, incluida Suráfrica. De aquí en adelante, todos los países miembros del COI han acudido a los Juegos Olímpicos, olvidándose de los boicots. Y eso a pesar de la tensión internacional, que nunca nos abandona, al contrario que el desodorante. El nombramiento de Pekín como sede de la edición de 2008 levantó voces de protesta en distintas partes del mundo, las cuales se han acrecentado con el acercamiento de la ceremonia inaugural, por mor del desprecio de los derechos humanos por parte del régimen "comunisto-capitalista" chino, y por su "actuación violenta y asesina en Tíbet", que forma parte de lo anterior. Aunque en esta época globalizada, la política es sólo un modo de ejercer el cinismo.

Y Londres 2012, pues bueno, está por ver.


 
© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria