| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista del Mundo Actual

Asesinato de Olof Palme
La aventura del Perejil
La Marcha Verde
Franco "estabiliza" España
"Me educo con el Papus..."
Pipirijaina, Revista de teatro
La Guerra del Fletán
La Traición de Dionisio Ridruejo
El escándalo Fidecaya
Los Neocons
Los sucesos de Montejurra
Boadella en la trena
El gran invento del siglo XX
Un muro para Egon Krenz
La caída de los Ceaucescu
El Puerto de Rotterdam
Los lunes al sol
El verano del amor
El mito de las suecas
2012
Occhetto refunda el PCI
Grândola, vila morena
El general Jaruzelski
Huelga minera in the UK
La Banda de los Cuatro
Tiananmen, primavera de 1989
Divorcio de Terciopelo
El Estado ustasha
48 años de poder
Ubi sunt Noriega
El dictador Trujillo
Evita en Madrid
Las hipotecas basura
La caída de Lehman Brothers
Los Mercados
Transfuguismo en la España postfranquista
Boicot a las Olimpiadas
La Suiza del Oriente próximo
Orfeo negro
American way of life
Dien Bien Phu
Burbuja inmobiliaria
Burbuja vs Crisis
Austeridad y ajuste en la España de Rajoy
Los 10 axiomas de Chomsky
Los maquis en Arán
Las agencias de calificación
La clase política española
La olvidada guerra de Ifni
Otras burbujas
El sistema electoral en España
Del comunismo al capitalismo en China
La Revolución Verde
El MNR y la Revolución Boliviana
El Patrón-Dólar
La ley de Prensa de 1966
Globalización y rechazo
La lengua aranesa
El desastre de la Talidomida
El estigma de ser hija de Stalin

 

 

 
EL DICTADOR TRUJILLO

 

Rafael Leónidas Trujillo Molina (1891-1961), militar y político dominicano. Dictador del país como generalísimo del Ejército, gobernó de forma democrática desde 1930 hasta 1934 y de facto, hasta su asesinato en 1961 mantuvo formales estructuras constitucionales. Fue presidente de la República Dominicana entre 1930 y 1938, y entre 1942 y 1952. su dictadura estuvo caracterizada por el anticomunismo, la represión de toda oposición y por uno de los más acusados cultos a la personalidad del siglo XX.

La República Dominicana fue ocupada por militares norteamericanos desde 1916 a 1924. Los soldados y oficiales dominicanos fueron entrenados por ellos, dentro del cuerpo llamado Guardia Nacional, creado por los invasores para salvaguardar sus intereses en la isla. Trujillo era comandante de la Guardia Nacional y el 16 de Mayo de 1930 dio un golpe de Estado, proclamándose presidente de la República Dominicana. Fue una campaña de terror político e intimidación a la población, donde provocó un pucherazo en las elecciones presidenciales dominicanas de ese año.

La dictadura de Trujillo se apoyó en el ejército y la policía, reprimiendo brutalmente a la oposición. El nepotismo y la corrupción enriquecieron a una pequeña oligarquía encabezada por el propio clan de los Trujillo. Además, creó la banda terrorista "La 42", encargada de perseguir y asesinar a sus opositores e imponer el terror en el país.

Trujillo además utilizó otros métodos para afianzarse en el poder y eliminar la oposición, obteniendo los favores sexuales de las mujeres que él consideraba hermosas de las familias que merecían su atención por motivos diversos, familias que no eran todo lo serviles que él desearía y a las que deseaba extorsionar. No en vano se le conocía como "El Chivo" por su actitud en extremo lujuriosa. Otro método que empleó fue el compadrazgo, al final de la década de los 50 y principios de los 60, se ofreció como padrino de todos aquellos niños y jóvenes que quisieran  ser apadrinados por el Jefe, otro de sus apodos. Era su técnica de acercamiento para persuadir contra todo intento de oposición.

No existió el más mínimo respeto por la vida humana. La única persona que tenía la tranquilidad asegurada era el propio Trujillo y tal vez todos los que tenían su apellido. Más de 30 mil personas perdieron la vida durante su gestión y otros tantos se exiliaron para no sufrir la misma suerte. Entre los asesinados, se encontraban las Hermanas Mirabal, en cuya memoria la ONU instauró el Día Internacional de la NO Violencia contra la Mujer.

 

Quizás el mayor acto de terror y muerte perpetrado por el dictador fue el asesinato de varios miles de haitianos residentes en la República Dominicana. Una masa silenciosa de haitianos vivía en el país vecino, y sustentaban en gran medida la industria azucarera. El asentamiento en las tierras fronterizas abandonadas por los dominicanos era un hábito desde hacía más de un siglo. En octubre de 1937, Trujillo dio órdenes de asesinar a todos los haitianos que se encontraban en el territorio nacional. Murieron unas 18,000 personas. Únicamente pudieron salvar la vida los que alcanzaron a cruzar la frontera o los que fueron protegidos por los ingenios azucareros. El genocidio levantó la repulsa internacional y Trujillo, calificando el caso como "conflictos fronterizos", pagó al gobierno haitiano 750,000 pesos dominicanos, en concepto de compensación. La masacre de los haitianos fue parte de un régimen de terror que afligía y desangraba a los dominicanos. El país era una gran cárcel en donde la vigilancia, el control, la tortura y los asesinatos constituían el orden del día. Nada que no fuera el servilismo, la aceptación sin más de la voluntad del tirano, era permitido.

En 1954 se reunió con otro exacerbado anticomunista, Francisco Franco en Madrid, donde fue recibido con honores militares por una ceremonia encabezada por el ministro de asuntos exteriores de España, Alberto Martín Artajo y otros altos funcionarios del gobierno español. Trujillo y su gobierno habían apoyado a la España fascista en su lucha por ser reconocida por la ONU y la República Dominicana había sido de los pocos países que mantuvo su embajada abierta en Madrid, después de la ruptura general de relaciones con el régimen de Franco.

El 22 de diciembre de 1958, en la frontera dominico-haitiana, Trujillo y su homónimo haitiano François Duvalier firmaron un acuerdo de mutua protección. El acuerdo establecía entre otras cosas que ninguno de los dos gobiernos permitiría en sus respectivos territorios actividades subversivas en contra de alguno de ellos, ni que los exiliados políticos realizaran propaganda sistemática incitando al empleo de la violencia en contra de sus estados.

Era tal su megalomanía que cambió el nombre de la capital dominicana por Ciudad Trujillo, en parte destruida por un ciclón en 1930; construyó obras públicas enormes para perpetuar su memoria; y lanzó a su ejército a operaciones de intervención en otros países del Caribe. Ante tales excesos, los EEUU dejaron de apoyarle, y tramaron un complot que acabó con su vida.

Con su asesinato en 1961 terminó para la República Dominicana una etapa dictatorial que duró 30 años. Parece que la conspiración que acabó con su vida fue tramada por un grupo de militares dominicanos supuestamente apoyados por el gobierno estadounidense.

No obstante, la sombría etapa trujillista tuvo algunos aspectos positivos como el progreso material y el progreso cultural.



 

 

 

 


 
© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria