| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista de Historia Medieval

Eric el Rojo en la Tierra Verde
Vikingos en Sevilla
El libro de Kells
Jayyam, esencia mística del vino
La primera Rusia
Beda, el Venerable
El poderío de Tula
El juego de la Oca
San Patricio de Irlanda
El reino de Tudmir
El Ordenamiento de Alcalá
Los Khmer de Angkor
El Preste Juan
La ciudad medieval de Tombuctú
El Reino de Ghana
Los rebeldes de Bobastro
El Rey Lobo
Ain Yalut
El juego de pelota
El Infierno, ese gran invento
Los Husitas
El Althing
Una República en Almería
Historia de la Spaten
La Danza de la Muerte
Juan Sin Miedo
La Devotio moderna
El irresistible ascenso de los Visconti
La conquista de Albania
Extrema y dura
Los Infantes de Carrión
Blanca Garcés de Navarra
Caos en el Hipódromo
Crisis iconoclasta
Los feroces ultramontanos
El almirante Cheng Ho
¡¡¡Venganza catalana!!!
Las vías pecuarias
El Puente del Perdón
Disputa por el Valle de Lozoya
Relaciones entre Segovia y el Valle de Lozoya
El Cid de Lérida
Las serranas del Arcipreste
El verdadero Guy de Lusignan
Atentado contra el Rey Católico
¡A buenas horas, mangas verdes!
Espías asados en Antioquía y caníbales en Maarat

 

 

UNA REPUBLICA EN ALMERIA

El emir Abd-Al-Rahman I (756-788), ordenó construir una torre vigía en la Chanca, sobre el actual puerto de Almería, y capta el apoyo de los Banú Hasán, tribu de yemeníes: la antigua Urci visigótica se convierte ahora en Urs-Al Yaman, "Urci de los yemeníes", con capital en Pechina (Bayyana), al norte de Almería.

APechinabd-Al-Rahman II (822-852) amplió el puerto con la construcción de un arsenal, y en la llamada "guerra de la Hoja de la Parra", conflicto nacido en Lorca entre árabes del Norte y Tribus Yemeníes, desterró a estos últimos que se instalaron con sus hermanos de Pechina.

Entre los años 840 y 861, los constantes ataques normandos animan al emir Omeya a construir fortalezas defensivas en la costa, como Qabit Bani Aswad (Cabo de Gata), cuya defensa se confió a la familia de los Banú Sirach ("los hijos del sillero"), conocidos posteriormente como los Abencerrajes, quienes compartían con judíos, muladíes (conversos al Islam) y mozárabes el control del valle de Pechina. Su estratégica posición le permitió convertirse en un próspero centro de comercio que dio origen a la que se denominó República Marítima de Pechina. Y no sólo en lo material se enriqueció el bajo Andarax, también en lo espiritual. En efecto, Pechina fue cuna del más importante sufismo ibérico. Aquí emigraron los últimos discípulos del sufí cordobés Ibn Massarra: el almeriense Ibn Al Arif fundó la Escuela de Almería por la que discurrieron Ismail Al Rouayni de Córdoba, Abu Madyan y probablemente el más grande místico sufí de Al-Andalus, el murciano Ibn Arabi.

Al final del gobierno de Muhamhad (852-886), se produce la llegada (884) de "los Marinos" (bahriyyum), mozárabes y muladíes peninsulares que habían huido de Cartagena, en la Cora de Tudmir (Murcia). Pasados los conflictos iniciales de convivencia, ambos grupos pactaron el nacimiento de la República marítima y comercial de Pechina (891), independiente de la Cora de Elvira (Granada) y hermanada con Túnez y El Magreb para el control del Mar de Alborán. Se centralizó la actividad en el fondeadero de la Chanca, comerciándose con esclavos, artesanía, productos agrícolas y tejidos. Los árabes de Elvira atacaron Pechina en represalia, solicitando protección a Córdoba a cambio de vasallaje.

El emir Abd-Alláh (888-912) accede a incorporar a Pechina al gobierno central Omeya, creando la Cora (distrito administrativo) de Bayyana.

En 912, subió al trono el emir Abd-al-Rahman III, Califa desde 929 y hasta 961Alcazaba de Almerķa. En el 915, la República de Pechina se somete totalmente al poder central del nuevo Califa, aceptando a un cadí cordobés como gobernador de la cora. Se consolida el sistema de torres y alcazabas para hacer frente a la amenaza de los fatimíes. Tras el ataque Fatimí al arrabal de Bayyana, es cuando Abd-al-Rahman III decide en el 955 amurallar el poblado primitivo de la ciudad. El origen último de Almería capital está en Pechina, pues este asentamiento costero y atalaya, dependientes de aquélla, que recibirían el nombre de Al Mariyyat Bayyana, suponen la fundación de la ciudad de Almería, comienzo del declive de Pechina. La Alcazaba ordenada construir por Abd-al-Rahman III se convierte así en la fortaleza musulmana más grande de España y de Europa, con 43.000 metros cuadrados que le permitían albergar todo un destacamento militar de 20.000 hombres, los palacios de los sucesivos reyes e incluso lugares de resguardo para la población en caso de ataque.

Siguieron años alternativos de crisis y esplendor, reinos de Taifas (1010-1091) con Jayrán, gobernador de Almanzor, Zuhayr Almotacín (1037-1091), los almorávides (1091-1147), Alfonso VI y VII, con la primera conquista cristiana (1147-1157) y la reconquista almohade (1157-1238). En 1147 desembarcan los genoveses en la playa que hoy lleva su nombre, cuando Alfonso VII, al mando de una flota confederada cristiana (catalanes, francos, pisanos y genoveses), se decidió a terminar con el pirateo incontrolado que realizaba la república de Pechina en el mar del Alborán.



 
© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria