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Revista de Historia Medieval

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ERIC EL ROJO EN LA TIERRA VERDE

Erik Thorvaldson (950-1001), Eirik Thorvaldsson, o Eric el rojo (quizá por ser pelirrojo, que no era muy normal entre los escandinavos) es fiel reflejo de la cultura vikinga, marítima e indómita.

Nacido en Noruega, su familia tiene que salir por pies, exiliada por un crimen con resultado de asesinato cometido por su padre, lo cual sería algo habitual en la época y en el lugar, con lo que los expulsados debían de ser multitud. Llegó a Islandia en un momento en que todas las tierras ya habían sido repartidas. Después de varios intentos infructuosos por instalarse y de graves querellas con sus vecinos, fue condenado por el Althing (una especie de Parlamento o reunión de los habitantes de la isla de hielo) islandés a una pena de tres años de destierro por doble asesinato. Ahora formaba parte de los "desterrados del destierro", los que realmente no tenían ya donde ir.

La justicia Vikinga en nada coincidía con la justicia del derecho romano. Para ellos una muerte había dos maneras de arreglarla: en el mejor de los casos las familias del asesino y el asesinado establecen un pacto por la que se paga un determinada cantidad a la familia del fallecido... pero lo más normal, y estaban en todo su derecho (vikingo, se entiende), es que la familia del muerto decidiera vengarse en la persona del asesino o en algún miembro de su familia.

Por aquella mismas fechas (980-1), un amigo de Eric, Gunnbjörn Úlfsson, había avistado al oeste de Islandia algo que parecía tierra. Parece que Eric embarcó junto con Gunnbjörn aprovechando la noche (que sabemos que dura unos seis meses) y navegó siguiendo la península de Snaefellsjokull. De allí enfiló la proa de sus barcos a mar abierto hasta llegar a una vasta extensión de hielo: Groenlandia. Escogió un par de emplazamientos para pasar lo mejor que pudo su destierro: al primero le llamó Oesterbygden, la colonia oriental, y al segundo, Vesterbygden, la colonia occidental. Una vez cumplida la condena, volvió a Islandia, con la firme intención de regresar tan pronto como hubiera reunido los hombres, el ganado y el material indispensable para un asentamiento definitivo. Siempre se refería al lugar donde iba a establecerse llamándole Grönland, tierra verde, ya que, decía, la gente se sentiría más tentada a trasladarse a un país que tuviera un nombre atractivo, diseñando una auténtica operación de "marketing". El Rojo encontró fácilmente voluntarios dispuestos a compartir su aventura. Por supuesto, la carencia de tierras disponibles en Islandia para los nuevos colonos facilitó la tarea. Organizó una nueva expedición con unos veinticinco barcos y setecientos colonos, para asentarse en las nuevas tierras. Sólo catorce barcos y trescientos cincuenta colonos lograron llegar y fundar dos asentamientos. Falleció en el año 1.001 d.C., en su hogar, Brattahlid.

Entonces, sí parece cierto que Eric logró establecer dos colonias permanentes (Brattahlid y Godthab), que darán lugar a la población estable de Groenlandia, hacia el año 985. Entre esta población estaba Leif Ericsson, el hijo de Eric, que asumió poco a poco el mando de una colonia que se sentía estafada. Tras algunos años de relativa prosperidad, la colonia desapareció sin que quedara claro si fue la hambruna, los conflictos internos o algún enfrentamiento con los esquimales lo que la exterminó. Para entonces Groenlandia había empezado a ser uno de los destinos en los difíciles viajes por el Atlántico Norte.

Las excavaciones en la granja de Erik el Rojo, Brattahild , han sacado a la luz la existencia de los restos de una pequeña iglesia que su esposa, cristiana, le pidió poder levantar. Y es que, cuando Erik llegó a Groelandia con sus compañeros, los antiguos dioses nórdicos eran todavía adorados. Erik era muy creyente y mantuvo viva la fe de sus ancestros, pero su esposa, convertida al cristianismo, siguió creyendo firmemente en sus convicciones. Así que decidió construir un lugar en que poder rendir culto a Dios, pero sin llamar ostensiblemente la atención, de ahí que la capilla sea tan pequeña, casi diminuta. Durante las excavaciones de la capilla y sus alrededores, se hallaron un total de 144 esqueletos, correspondientes a personas fuertes y altas, no muy diferentes a los actuales escandinavos.

Eric el Rojo es uno de los vikingos más famosos. Y no pasó a la historia por hazañas guerreras ni por asaltos de piratas ni por haber sido el rey de un país, sino por ser el descubridor de Groenlandia, la Tierra Verde, ampliando así el mapa de la Europa medieval. Fue "el hombre que pudo reinar", de no haber sido por los profundos sentimientos antimonárquicos de aquellos pioneros que cruzaron el océano en busca de una segunda oportunidad en una nueva tierra donde poder asentarse y prosperar. Pero también fue el símbolo de quienes se empeñaron en seguir la estela del mar, dejándose llevar por el viento en las velas de sus ligeras embarcaciones en vez de seguir el sendero marcado por las costumbres ancestrales.

Los geólogos y climatólogos se muestran de acuerdo en que entre los siglos X y XI las tierras del norte de Europa vivieron una época de excepcional benignidad climática, con temperaturas más altas que las actuales. Eso, sin duda, favoreció el aumento de la población escandinava y que Groenlandia, o alguno de sus fiordos sur, presentaran ese aspecto verde pastizal tan saludable. Pero aún en esa época la inmensa mayoría del territorio estaría cubierto por hielos.

Esos siglos correspondieron a un período de recalentamiento ártico. Las condiciones de vida eran duras, sobre todo en Groenlandia, pero se mantenían a un nivel relativamente soportable para individuos ya acostumbrados a vivir en países fríos, como los escandinavos de Islandia que aquí se establecieron..

Hacia el año 1000 sería Leif Ericsson el que descubriría "Vinland" (Tierra de viñedos, posiblemente al norte de Terranova). Leif, "el suertudo" había sido encargado de introducir el Cristianismo en Groenlandia e Islandia personalmente por el rey de Noruega Olav I. En uno de esos viajes, una tormenta lo desvió de curso arrastrándolo hasta la isla de Baffin y Canadá. Existe otra versión, al parecer más fidedigna, según la cual Leiv tuvo noticia de la existencia del continente a través de un mercader islandés. Leif intentó fundar una colonia en aquellas tierras, pero la agresividad de los nativos hizo que ésta tuviera una corta vida. Según la leyenda, algunos años y expediciones más tarde nacía Snorri, el primer americano de descendencia europea del que se tiene constancia, cinco siglos antes que Colón "redescubriera" América.

Pero esa es otra historia.

 

 
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