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Revista de Historia Medieval

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BEDA, EL VENERABLE

Desde que tiempo ha que escuché o leí el nombre de este santo, no deja de hacerme gracia. Pero fue un enorme erudito en su época.

Nacido en Inglaterra (Wearmounth 672 - Jarrow 735), buena parte de la vida de Beda el Venerable la pasó en el monasterio de Jarrow donde escribió, enseñó y estudió. Se interesó por la filosofía, la historia, las ciencias naturales y la investigación sobre patrística. En sus trabajos podemos advertir cierta influencia de san Isidoro, ordenando la cultura al servicio de la fe. Se considera a Beda el fundador de la cultura cristiana anglosajona y su influencia no sólo se manifiesta en Inglaterra sino que se extendió al mundo carolingio, especialmente gracias a su "Historia eclesiástica de los anglos" cuya difusión se difundió durante toda la Edad Media. En el epílogo de esta gran obra, hacia el final de su vida, Beda da noticias sobre su persona y sus obras, la mayoría de las cuales nos han llegado.

Esta magna obra incluye en cinco tomos (cerca de 400 páginas) la historia de Inglaterra, eclesiástica y política, desde los tiempos de César hasta la fecha de su conclusión (731).

Beda fue muy competente en literatura de los padres de la iglesia, de Plinio el Joven, Virgilio, Lucrecio, Ovidio, Horacio y otros escritores clásicos . Conocía algo de griego pero no hebreo. Su latín es claro y sin artificio y fue un habilidoso narrador. Sin embargo, su estilo puede ser más oscuro en sus comentarios bíblicos.

El título como el estilo recuerdan la Historia eclesiástica de Eusebio de Cesarea, pues, como él, tiene Beda un fino sentido crítico y un buen conocimiento de las fuentes, que también cita a menudo . Si Eusebio es el padre de la historia de la Iglesia, Beda lo es de la de Inglaterra.

Otras obras históricas de Beda son las biografías de los cinco primeros abades de Wearmouth y Jarrow, que él conoció en persona; una ambiciosa crónica, en la que divide la historia del mundo en seis edades; una obra de cronología ( De temporibus and De temporum ratione ), importante para determinar las fechas y las fiestas; y, aunque de un estilo muy diverso, una vida de San Cutberto y otra de San Félix de Nola.

Beda hizo un nuevo cálculo de la edad de la tierra y comenzó la práctica de dividir la era Cristiana en " Antes de Cristo " y " Después de Cristo ". Es interesante anotar que Beda escribió que la tierra era redonda "como una pelota", en oposición a ser " redonda como un escudo ".

Beda compuso un tratado de ortografía, uno de métrica y uno de retórica para la educación de los monjes. Una muestra de sus amplios intereses es el tratado Sobre la naturaleza donde recoge los conocimentos de astronomía y cosmografía de la antigüedad, y donde hace un primer ensayo de geografia general.

Pero la mayor parte de la producción literaria de Beda la constituyen las Exposiciones de la Sagrada Escritura, comentarios sistemáticos a muchos de los libros del Viejo y del Nuevo Testamento, disertaciones sobre algunas cuestiones particulares y estudios sobre puntos especialmente obscuros, u homilías, destinadas fundamentalmente a los monjes de Jarrow. Se trata, muchas veces, de resúmenes claros y ordenados de comentarios de otros padres anteriores, tanto griegos como latinos; otras veces, las reflexiones son más personales, y se puede observar entonces su gusto por la interpretación alegórica y moral con preferencia a la meramente literal.

Su reedición de la Vulgata tuvo una importancia capital y se mantuvo como la versión oficial de la Biblia para toda la cristiandad occidental hasta la Reforma protestante y fue utilizada por la iglesia católica hasta 1966.

A su muerte fue venerado muy pronto como santo, pero su erudición e importancia para el Catolicismo sólo fueron reconocidas en 1899 cuando fue declarado Doctor de la Iglesia reconociéndolo como San Beda el Venerable.

 

 
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