| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
El Norte
 

 

- La comarca de Matarraña y Morella -

La comarca de Matarraña se sitúa al nordeste de la provincia de Teruel, a caballo entre el Maestrazgo castellonense y las Terras Altas de Tarragona, en torno a la ribera del Matarraña y los Puertos de Beceite. El río Matarraña vertebra estas tierras de olivos, pues no en vano el aceite, junto al jamón de Teruel, con denominación de origen, son fuentes de la riqueza de esta bella tierra de color verde. Desde Valderrobres hasta Mazaleón, el río se presenta en valle abierto. Desde la época medieval, momento en que se fundan los pueblos y villas de la comarca, se definió sobre el territorio una retícula de caminos y senderos asociados a la necesidad de comunicación con la aldea vecina o desplazamiento hacia comunales, predios u otros lugares. Es una de las comarcas aragonesas mejor definidas geográfica y culturalmente.

EnLa Fresneda la comarca del Matarraña confluyen influencias de las tierras aragonesas, catalanas y valencianas, filtrando todas ellas a lo largo de siglos de convivencia y convirtiendo a la zona y a sus pobladores en un singular tapiz de costumbres, historia y paisajes, a medio camino entre el Mediterráneo y el interior peninsular.

La Fresneda es uno de los pueblos medievales de la comarca, en el cual destacan como puntos de interés: Plaza Mayor, Ayuntamiento (1516), Calle Mayor porticada, Plaza Nueva, la Casa de la Encomienda, la Capilla del Pilar, el barrio antiguo (en ruinas), la Iglesia parroquial (siglos XVII-XVIII), el castillo calatravo, con restos de torreón y aljibe, el Cementerio Viejo o la ermita de Santa Bárbara, destruida durante las guerras carlistas.

 

La villa de Valderrobres, está declarada Conjunto Histórico Artístico. La entrada al casco viejo medieval es magnífica: sobre el río Matarraña, un puente medieval finalizValderrobresa en un arco que da acceso al abigarrado caserío de cuestas y escaleras, que acaban llevando al visitante hacia la parte alta donde se encuentran los principales monumentos de la población: el Castillo y al lado, la Iglesia de Santa María La Mayor, de principios del siglo XV, con un gran rosetón sobre estilizadas arquivoltas. La portada se considera excepcional dentro del gótico aragonés. A fines del siglo XII, Valderrobres era un torreón defensivo. En 1307, el arzobispo de Zaragoza se convierte definitivamente en señor feudal de estos territorios e impulsa la construcción del Valderrobres más monumental, con la iglesia gótica y la planta baja del castillo, como principales representantes. Desde 1390, el arzobispo García Fernández de Heredia reemprende las obras del castillo hasta su asesinato en 1411. En la década de los años 30 del siglo XV, un nuevo arzobispo ejercerá de mecenas en la villa: Dalmau de Mur y Cervellón, quien logró finalizar las obras del castillo-palacio. Valderrobres es el centro de esta zona de la provincia de Teruel.

Calaceite es otro de los núcleos poblacionales declarada Conjunto Histórico Artístico. Es cierto que ninguna de las villas y aldeas de la comarca carece de encanto. En este municipio hay diversos yacimientos arqueológicos, destacando el poblado ibérico de San Antonio , a 1 km. de Calaceite y las pinturas rupestres de Vallrovira. Paseando descubrimos numerosas casas nobles entre las que destaca la Casa Moix, la Cruz de Término (s. XVIII), de estilo gótico y sobre todo la totalidad de la calle Maella con sus balcones de hierro forjado.

Beceite. forma parte de la Reserva Natural de los Puertos de Beceite que tiene una destacada flora y fauna ibérica. Cuenta, así mismo, con una reserva de caza de " Cabra hispánica ". La población se sitúa junto al río Matarraña , sobre el que se levanta un puente del siglo XV. La villa posee numerosos portales, pórticos y casas nobles.

En Peñarroya de Tanstavins, se abrió la primera de las sedes de Territorio Dinópolis -Inhóspitak-, con una propuesta lúdico-científica en la misma línea de Dinópolis Teruel. En 1997, en este municipio se excavaron los restos del saurópodo más grande -llegó a medir hasta 17 metros de altura- y completo que se ha hallado en España.

Ya en el Maestrazgo turolense, Castellote,Grutas de Cristal en otros tiempos tuvo murallas y se puede ver lo que queda de ellas desde la Ermita de El Llovedor. La localidad está declarada Conjunto Histórico-Artístico. Destaca el conjunto urbano de calles estrechas y empinadas, con un ensanche alrededor de la carretera. Está situado en un pintoresco enclave en la ladera de un monte coronado por un castillo templario arruinado en las Guerras Carlistas. La carretera entra en el pueblo atravesando un túnel que horada una impresionante pared rocosa y abre a una bella cuenca, en sus tiempos minera. Es sede de otra subsede de Dinópolis Teruel, el Bosque Pétreo, donde se nos da una certera idea de cómo ha cambiado el mundo desde que la Tierra es Tierra.

Las serranías de Molinos, población también localizada en el Maestrazgo de Teruel, esconden un fenómeno geológico excepcional. En 1961, un equipo de espeleólogos descubrió en el paraje de las Graderas unas grutas que forman un maravilloso paisaje interior de estalactitas, estalagmitas y estelectitas excéntricas, quizás por efecto de corrientes de aire. Las paredes, techos y suelos de la cueva están cubiertos de coladas, columnas, formaciones arborescentes y excéntricas que adoptan direcciones al azar, colores y cristalizaciones que dan a la cueva el nombre de Grutas de Cristal.

Y Morella, la capital del Maestrazgo castellonense, no decepcioMorellana por mucho que se haya leído o visto en fotografías. El castillo es verdaderamente un nido de águilas inexpugnable, que domina la villa desde todos los ángulos. El general Cabrera tuvo aquí en las primeras guerras carlistas su feudo, llegando a ser la capital de un miniestado carlista. Esta fortaleza ha sido desde tiempos inmemoriales una fortaleza militar, que ha sido testimonio del paso de numerosas civilizaciones y de innumerables guerras que han dejado su huella. Las murallas rodean el enclave, y en ellas se insertan 16 torres, de las que destacan las Torres de San Miguel, puerta principal de la ciudad. La cuesta de Sant Joan, formada por múltiples escalones que cruza la población de arriba abajo. Pero lo que realmente impresiona es la vista de la ciudad amurallada desde la carretera que viene desde la costa.

 

 

 

© by Diego Salvador desde 2006