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Revista de Historia Contemporánea

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LOS TESOROS DE LOS NAZIS

El descubrimiento del mayor tesoro nazi por parte de las tropas aliadas se produjo en una mina de potasio cercana al poblado de Merkers, al suroeste de Berlin, a a 800 metros de profundidad, perfectamente camuflados. Repartidos en túneles, cuevas y recovecos, hallaron, mil millones de marcos, 8527 lingotes de oro, monedas de oro francesas, suizas y de EUA, maletas con diamantes, perlas y piedras preciosas robadas a las victimas de los campos de conMina cerca de Merkerscentracion, incluyendo algunos sacos de coronas dentales de oro.

Este tesoro suponía, según los cálculos, más del 90% de las reservas del nefasto régimen nacional-socalista, y fue escondido por orden del Dr. Walter Fung, entonces presidente del Reichsbank. Además la mina resultó ser ser uno de los más grandes depósitos de obras de arte confiscadas por los nazis. Bajo estricta vigilancia, los tesoros de la mina se guardaron en 11.750 cajas y se cargaron en 32 camiones de 10 toneladas para transportarlos a la sucursal del Reichsbank en Frankfurt, almacenándose en sus bóvedas, y donde se hizo inventario de la riqueza acumulada por el demencial gobierno de Hitler.

El general Patton, muy escrupuloso con el asunto del tesoro nazi, se sorprendió negativamente ante el robo de obras de arte por muchos soldados estadunidenses. Se sabe de unos 300 casos de valiosas obras de arte que llegaron ilegalmente a los EUA. Los culpables fueron enjuiciados por hurtar propiedad robada y encarcelados o degradados.

Himmler había creado en Sachsenhausen, el depósito de todos los bienes de las víctimas que tuvieroHeinrich Himmlern la mala suerte de pasar por los campos de concentración. De un total de ciento cincuenta y siete mil detenidos ingresados en Sachsenhausen, y de los treinta y cinco mil no matriculados, destinados directamente al crematorio, se inventarió nada más y nada menos: cincuenta y cuatro mil sortijas y alianzas, cincuenta y dos mil relojes, veintidós mil plumas estilográficas de elevado valor, cinco mil doscientos anteojos, seiscientos cincuenta máquinas fotográficas y máquinas de escribir y alrededor de catorce mil joyas, estuches, cigarreras, encendedores. Además de este saqueo sistemático de efectos personales, se reunió una gran cantidad de monetario, entre ellos un millón de marcos, cincuenta y ocho mil dólares, veintisiete mil libras esterlinas, un millòn seiscientos mil francos franceses, treinta mil francos suizos, ciento ochenta mil zlotys, un millòn doscientos mil rublos, cincuenta mil coronas noruegas, veintidós mil coronas danesas, ciento cuarenta mil florines, trescientos veinte mil liras y cientos de miles de marcos en monedas albanesa, griega, sueca, turca, rumana, yugoslava, búlgara, báltica, egipcia, belga, etc.

Y aún las SS se hicieron con piezas decimonónicas de oro (luises, napoleones,...) y casi siete mil kilogramos de oro en lingotes que enriquecieron ese tesoro. En Sachsenhausen se recaudó la cifra de ciento cuarenta millones de marcos, sin contar ingresos suplementarios tales como el oro despojado a los cadáveres, los brillantes y material precioso extraido de vestidos y calzado y los cuantiosos beneficios resultantes de la explotación de la mano de obra esclava.

Pero hasta el dia de hoy, muchas obras de arte y riquezas rLago Toplitzobadas por los nazis continúan en paradero desconocido, aunque se supone que gran parte está en Sudamérica, adonde huyeron muchos nazis una vez finalizada la contienda, quienes seguramente arramblaron con todo lo que pudieron llevarse.

Las leyendas sobre el destino de gran parte de las riquezas acaparadas por Hitler y sus secuaces comenzaron a proliferar, asegurando que las reliquias de los nazis se encontraban escondidas en las turbias profundidades de un lago ubicado en los Alpes austríacos, llamado Toplitz, conocido como 'El basurero de Hitler'. Aunque no muy profundo, sus aguas heladas y oscuras, y su fondo cenagoso, lo hacen casi impenetrable, y capaz de generar en la imaginación de muchos todo tipo de siniestras historias, entre ellas la que cuenta que los nazis hundieron en su cieno el oro saqueado a lo largo y ancho de Europa. A lo largo de los años, varios sucesos macabros se han registrado en este lago, con la aparición de cadáveres de supuestos buscadores de tesoros.

Otro tesoro que fMartin Bormannorma parte de esa leyenda, es el relacionado con Edwin Rommel y el Afrika Corp. El Mariscal Rommel logroaría acaparar un cuantioso botín en lingotes de oro, platino, monedas, joyas y objetos de artes diversos, calculado en unos cincuenta millones de dólares, y gran parte del cual, perdido en circunstancias misteriosas, continúa siendo buscado.

Martín Bormann, lugarteniente de Adolf Hitler, uno de los hombres más influyentes del régimen nazi, parece que pudo escapar del cerco soviético a Berlín, y se largó con millones de marcos en oro, otros tantos de libras esterlinas, dólares y francos suizos, más de 3.500 onzas de platino y 550.000 de oro, así como 4.638 kilates de diamantes y otras piedras preciosas. Bormann y sus secuaces también se llevaron (según esta leyenda) incalculables obras de artes, y oro extraído de dentaduras postizas y de utensilios personales de las miles de víctimas de los campos de exterminio.


En la última fase de la contienda mundial, los nazis transportaron a través del territorio checo ocupado su botín a los escondrijos en Alemania y Austria, y en muchos casos probablemente lo guardaron en este país.

 
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