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Revista de Historia Contemporánea

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NEW DEAL CONTRA LA GRAN DEPRESIÓN

El New Deal Nuevo trato o reparto») es el nombre que dio F.D. Roosvelt, presidente de EEUU de la época a su política marcadamente intervencionista para combatir las nefastas consecuencias de la Gran Depresión en su país. Este programa se desarrolló entre 1933 y 1938 con el objetivo de sostener a los más desfavorecidos, reformar los mercados financieros y dinamizar la economía estadounidense herida mortalmente desde el Crack del 29 por el paro y las quiebras en cadena.

El New Deal trató de relanzar la economía americana mediante la ayuda inmediata a los millones de desempleados que no disponían ni de ayuda pública ni privada. Se puso en marcha un amplio programa de obras públicas, y planes a largo plazo que incentivaban la inversión privada para recuperarF.D. Roosvelt la actividad económica en el comercio , la industria y los servicios. La política intervencionista de Roosvelt supuso un notable incremento del gasto público y de la Deuda en los en los años siguientes, pero también un importante relanzamiento de la actividad económica.

El primer New Deal, conocido como los «Cien Días de Roosevelt» (1933) tuvo como objetivo aliviar la situación a corto plazo, y contó con el siguiente paquete de medidas urgentes: promulgación de leyes de reforma bancaria, programas de asistencia social, programas de ayuda para el trabajo, y programas agrícolas, para las que el Gobierno tuvo que hacer un importante esfuerzo financiero. Con esta primera intervención, la situación mejoró sólo moderadamente, pero al menos se sentaron las bases de la recuperación.

El «Segundo New Deal» (1935-1938) procuró poner en marcha una nueva y más amplia distribución de los recursos y del poder, que se plasmó en las siguientes medidas: leyes sindicales de protección (Social Security Act, primer sistema federal de seguro de desempleo y de pensiones), nuevos programas de ayuda para agricultores y trabajadores ambulantes. El segundo New Deal fue mucho más costoso que el primero, y en consecuencia, aumentó el déficit público. A pesar de programas como la Public Works Administration, el desempleo todavía alcanzaba a 11 millones en 1938.

Las actuaciones se encaminaron a poner fin cuanto antes a la postración de los más de 12 millones de parados estadounidenses. Para ello se consideró prioritario fomentar la demanda e incrementar el consumo como medios para reactivar la producción. Con la National Labor Relations Act se regularon las relaciones entre patronos y obreros, reglamentando un salario mínimo y la jornada laboral máxima. La National Industrial Recovery Act de 1933 potenció las subvenciones a la industria con el objetivo de estimular su recuperación. Se potenció un mayor control del Estado sobre los bancos (Banking Act de 1933), y se exigió un aumento de sus reservas a fin de garantizar su solvencia. El dólar fue devaluado un 41% para facilitar la exportación de los productos norteamericanos.

A pesar de esta política intervencionista, la crisis continuó mostrando su peoImagen de una madre en la Gran Depresiónr faz en EEUU, y el balance final del plan no agotó la totalidad de los objetivos marcados. Esto se logró caundo la Segunda Guerra Mundial obligó al Estado a poner en marcha su formidable maquinaria bélica, y casi por arte de magia, la crisis se fue esfumando. Y es que no hay nada como una buena guerra para acabar con las crisis (que nadie me oiga decir estas burradas, que esto lo digo en "pétit commité"). En cambio, el éxito social de la política de Roosvelt fue innegable, aunque no en el plano económico, de hecho numerosos programas del New Deal todavía permanecen activos.

Y como no siempre llueve a gusto de todos, algunas de las actuaciones de Roosvelt levantaron las suspicacias de determinados sectores económicos y políticos conservadores y reaccionarios que consideraron el New Deal demasiado "socializador" y que atentaban contra la tradición americana de libre empresa, ya que incluso se impulsó una legislación destinada a corregir las desigualdades sociales más flagrantes del capitalismo, algo inaceptable para algunos oligarcas.


Algunas de las principales medidas (como la Agriculture Adjustment Act) fueron anuladas por el Tribunal Supremo. Con la Agriculture Adjustment Act se buscó la recuperación del campo, intentando disminuir la producción, ya que la sobreproducción que se arrastraba desde la década de los 20 había hundido los precios y los beneficios de los agricultores.

 
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