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Revista de Historia Contemporánea

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El solitario de Neuschwanstein
Semblanza de una significativa ausencia

 

EL ESTRAPERLO

Si pensamos en el término "Estraperlo", podemos advertir que dicho concepto hace referencia a una situación muy concreta.

En realidad el estraperlo se inició como un juego fraudulento, y con el paso del tiempo y la pérdida de las condiciones de subsistencia de la población, se convirtió en una forma de supervivencia.

El "Straperlo", se denominaba así por la fusión del nombre de sus dos inventores: Strauss y Perlo. Era un juego de azar, similar a una ruleta. La bola y el cilindro de los números se accionaban mediante un botón que era controlado por un mecanismo de relojería, gracias al cual el banquero podía ganar siempre.

De mayo a agosto de 1934, sus artífices intentaron introducir este juego en España gracias al dinero que recibieron ciertas personalidades para que facilitasen su establecimiento, pero sería prohibido al año siguiente.

El hecho saltó a la opinión pública como "un escándalo", pues ciertas personas que ocupaban cargos públicos, así como cercanos a éstos habrían recibido dinero para su establecimiento. Tras varios intentos (San Sebastián y Palma de Mallorca), Strauss habría intentado el chantaje, pidiendo una indemnización que le compensara (por la inversión efectuada), y al no conseguirlo, denunciaría a sus protectores políticos. El affaire provocaría la dimisión en cadena y el cese de varios políticos de primera línea. Así, hubo consecuencias en cuanto a la imagen personal del político radical Alejandro Lerroux y a su círculo cercano, obligándole incluso a abandonar el gobierno. Además fue utilizado también como argumento de crítica tanto por la oposición derechista como por la izquierda y ahondó más aún en la distancia entre las posturas políticas.

Se generó por tanto, a instancias de lo institucional, un escándalo que unido al entorno y a las circunstancias, añadió una nueva realidad y un nuevo vocablo a la terminología político-social, ya que el juego en sí, introducía el empleo de un elemento de habilidad mediante el cual siempre se ganaba.

Y era precisamente habilidad lo que hacía falta para sobrevivir en la España de la posguerra, donde quizá la alternativa fuera el trabajo de las familias basado en una economía de subsistencia.

Se trataba de encontrar recursos alimenticios complementarios al margen de las vías oficiales. No someterse a la reglamentación oficial económica supone en realidad una vía para el desarrollo de cierto tipo de economía sumergida que es la base de grupos sin recursos o bien del beneficio mediante ganancias no declaradas. El estraperlo se caracterizaba por la venta clandestina de productos de primera necesidad: esencialmente alimentos pero también otros bienes y servicios sujetos a una tasa o reglamentación que tendrían su reflejo más popular en la llamada cartilla de racionamiento . Pero el mercado negro podía incluir bienes necesarios (y demandados por tanto), que se vendían con un sobreprecio.

La consolidación de esta vía económica se debe al largo periodo de escasez y reglamentación que vivió la España de la posguerra pero también a que ésta era una posibilidad de abastecimiento de las familias e imprescindible para las economías domésticas.

Todavía a mediados de los años cincuenta la venta clandestina de productos seguía dándose, y aunque era previsible su desaparición, se recurría a esta vía económica habitualmente. Los trabajos marginales del grupo familiar son el único sostén económico, en un Estado que no es realista o sensible respecto a la dificultad económica de las familias para sobrevivir.

El " Estraperlo " se convirtió para muchos en el único medio para adquirir bienes necesarios y para unos pocos en la  forma de enriquecerse rápidamente.

En suma, el estraperlo consistía en comprar -lo que fuere- y venderlo a un precio más caro. El producto así adquirido, se volvía a revender con el consiguiente incremento del precio. Era un comercio ágil y clandestino, que comenzaba desde la base y llegaba a la cúspide, entendiendo como base el "trapicheo" en alimentos básicos. El sobreprecio con el que se obtenía ilícitamente ciertos artículos sometidos también a ciertas tasas constituía básicamente el estraperlo; el que estraperlaba ganaba unos dineros fácilmente, en la mayoría de los casos para comer y seguir viviendo, siempre que se hiciera a pequeña escala. Por supuesto, existieron grandes estraperlistas -por el volumen de sus ventas- que se hicieron millonarios.

La mayor parte de la gente carecía de todo: faltaban los alimentos básicos para sobrevivir, y había poco dinero. Por supuesto y descontado había gente muy rica. Pero no existía clase media. Todo o casi todo estaba racionado...el tabaco, azúcar, aceite. Se pasaba hambre. El pan blanco a duras penas se encontraba. Se comía pan negro ( de centeno). La leche esta también dentro del racionamiento sin cartilla, de venta libre , pero no se podía comprar todo la que uno quisiera. Existían las cartillas de racionamiento con varias hojas y varios cupones en cada hoja. Había gente que cambiaba el tabaco por otras cosas. No se repartía más de uno o dos litros de leche y se conseguía después de soportar interminables colas, vigiladas para que no se cometiesen abusos.

 
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