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La Meseta
 

 

-Atalayas cordobesas en Madrid -

Parece que la fecha de la construcción de esta línea de torres de vigía data de finales del siglo IX, durante el emirato de Muhammad I o ya en el siglo X, en época califal, y formaba parte de la red de puestos de vigilancia de la Marca Media, para controlar los movimientos tanto de los cristianos del norte, como de los siempre rebeldes toledanos. La palabra atalaya procede del árabe "talala", que significa pequeña torre. Las atalayas eran utilizadas, como hemos dicho, para vigilar el territorio y a las poblaciones sospechosas de desafección al régimen político vigente, pero también para comunicarse con otras atalayas, a través de un sistema de espejos y señales de humo durante el día, y con hogueras, de noche. Este era el sistema de comunicación que avisaba a las autoridades competentes de que había problemas, referidos, sobre todo, de la aproximación de tropas cristianas a través de los puertos del Sistema Central.

Las atalayas de la Marca Media de la sierra de Madrid constituyeron la frontera entre cristianos y musulmanes, y fueron levantadas entre finales del siglo IX, durante el emirato de Muhamad I y el reinado del primer califa cordobés, Abd-al-Rahman III, en el siglo X. Se encontraban en la margen izquierda del río Jarama. Se controlaban desde la villa de Talamanca del Jarama, que en el siglo X fue centro neurálgico del sistema defensivo de atalayas. Las atalayas de la Marca Media controlaban los puertos de Guadarrama y de Somosierra.

Las atalayas de Arrebatacapas (Torrelguna), Torrepedrera (El Berrueco), Venturada, El Vellón y la ya desaparecida de El Molar formaban una línea defensiva dependiente del cercano centro de Talamanca del Jarama.

Fueron todas declaradas Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, en 1983 (Real Decreto 2363/1983 de 14 de Septiembre). Son de acceso libre.

La atalaya de Arrebatacapas (término municipal de Torrelaguna), es de planta circular, con una leve tendencia troncocónica, al igual que la de Venturada, aunque la torre que nos ocupa ahora está en exAtalaya de Arrebatacapas (Torrelaguna)celente estado de conservación, pues mantiene intactos todos los pisos. Tiene 19 m de perímetro exterior. Su base arranca de la roca viva, aunque se alza sobre una zarpa de 0,30 m sobresaliente del lienzo 0,06 m. Se llama zarpa en arquitectura al espesor de un cimiento que rebasa de la anchura del muro apoyado en él. La puerta de entrada a la edificación se situaba a unos 2,5 m para asegurar la inaccesibilidad o por lo menos dificultar el acceso a los posibles atacantes.

La separación entre los pisos o niveles interiores se afirmaba con un entramado irregular, más o menos perpendicular, de rollizos de madera que se empotran directamente en los muros de mampostería de piedra dorada, dispuesta a soga y tizón, en la que los sillares se van alternado: unos por su lado más largo (soga) y otros por el más corto (tizón). Muy utilizado en la arquitectura hispanomusulmana, como es el caso. La torre se componía de dos pisos enfoscados por el interior. El vacío se disponía en sentidos opuestos para permitir una escalera de manAtalaya de Torrepedrera (El Berrueco)o.

 

 

La atalaya de Torrepedrera (término municipal de El Berrueco) corona un cerrete de 1030 m de atura, ha sido restaurado por completo y es utilizada por el servicio forestal contra incendios.

Destaca por el uso en su construcción de piedra de tipo pedernal, prácticamente sin desbastar, y tiene como otras torres de la zona un ligero perfil troncocónico. El primer piso está relleno, y al segundo, a unos 2,25 m de altura, para dificultar el acceso al enemigo, se accede hoy día fácilmente por una escalerilla de manos. El espesor del muro es de 1,5 m y su diámetro interior de 3,30 m. Por la puerta se accede fácilmente al interior de la torre y se puede ascender al techado mediante un par de tramos de escaleras.

 

Atalaya de Venturada

La atalaya de Venturada (en la entrada de la urbanización Cotos de Monterrey) es una torre de vigía cercana a Talamanca del Jarama. Es de planta circular, cuyos muros exteriores forman un perfil ligeramente troncocónico, con la existencia de 4 cuerpos en altura. Desde este punto visualizamos la Sierra de La Cabrera, el Mondalindo, la Pedriza, el Cerro de San Pedro, la urbanización de Cotos de Monterrey y los bosques que la bordean y las torres de Madrid.

El grosor de los muros de mampostería es de 1,5 m. Los restos de la torre vigía están consolidados con cemento entre las piedras que forman la mampostería. El cuerpo inferior o base arranca de la roca y está construido en parte por mampostería, alcanzando 3 m de altura. Sobre esta base, se alza el segundo cuerpo, donde se halla la puerta de entrada a la torre vigía, a un nivel ligeramente inferior al suelo actual, debido a la colmatación de los materiales sobre los que se sustenta. Alcanza hasta el inicio de un segundo piso, formado por el tercer cuerpo. El suelo de este piso estaba compuesto por un entramado de vigas empotradas sobre los muros, y a la que se accedería mediante una escalera de mano. Del cuerpo superior de la estructura, que formaría el tercer piso sólo quedan restos ruinosos.

La atalaya de El Vellón es torre de vigía cercana a Talamanca del Jarama. Es de planta circular, con un diámetro de 6 m y 9 m de altura. Tiene una puerta de accesAtalaya de El Vellóno a 2,5 m del suelo a la que se accede mediante unos agarramanos. Tenía tres pisos comunicados en los que se conservan los huecos para empotrar las vigas que sostenían los suelos de los pisos superiores. No se puede acceder a su interior.

El espesor de los muros de mampostería es de 1 m. Actualmente está completamente restaurado y es un punto de vigilancia contra incendios. Desde el lugar se pueden observar la vega del Jarama a su paso por Talamanca, la sierra de la Cabrera y el Mondalindo, el cerro de San Pedro, la Pedriza, la sierra de Ayllón y las torres de Madrid, por lo que era difícil que al cuerpo de guardia se le escapasen movimientos de tropas en cualquier dirección, pues tenían perfecta visión de lo que sucedía en todos los puntos cardinales.

 

 
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