| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista de Arqueologia

Idolo de Peña Tú
Neanderthales en Pinilla del Valle
Complutum
Estar en la gloria
Baños árabes en Ronda
Tumbas rupestres en la Demanda
La Alcazaba de Almería
Minas de hierro en Cabárceno
Poblado ibérico de San Antonio
La ciudad de Julióbriga
Cripta visigótica de San Antolín
El Monasterio de los Angeles
Alarcos medieval
Calatrava la Vieja
El Cerro de la Encantada
Cultura de los Millares
La Dehesa de la Oliva
Complutum
Paseo por el M.A.R.
Las Cogotas
Ulaca
La zona Arqueológica de La Cabrera
Necrópolis medieval de Sieteiglesias
El Convento de San Antonio
El Torreón de Arroyomolinos
Piedra Escrita de Cenicientos
Yacimiento de La Mezquita en Cadalso de los Vidrios
El Palacio de Villena en Cadalso de los Vidrios
La necrópolis visigoda de Colmenar Viejo
El puente de El Grajal
Alcalá la Vieja
Puente del Pasadero
Molinos y batanes de El Grajal
Castillo de Aulencia o Villafranca
El puente romano de El Berrueco
La ermita de Santa María de Valcamino
La necrópolis visigoda de La Cabrera
Los molinos del río Perales
El canal de Cabarrús
Presa del Gasco
Puente de Alcanzorla
La calzada romana de Galapagar
El Románico del Valle de Arán
Los poblados visigodos de Colmenar Viejo
Santa María de Melque
Un fenicio en el Teatro Cómico de Cádiz
Ruinas Santa María de Tina
Cueva del Pindal
Conjunto arqueológico de Carranque
Talavera la Vieja: La Augustobriga romana
San Juan de la Peña
Iglesia de San Caprasio
Las iglesias de Serrablo
Dolmen de Santa Elena
Fortín de Santa Elena

 

CALATRAVA LA VIEJA

La Ciudad de Calatrava La Vieja (en Carrión de Calatrava, Ciudad Real), está ubicada dentro del Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava y fue sede de la primera Orden Militar Hispana, la Orden de Calatrava. Qal at Rabah (Calatrava), fundada por los musulmanes, es mencionada por primera vez en el año 785, durante el emirato del cordobés Abderramán I. Su destacada posición, en la maVista aérea de Calatrava la Viejargen izquierda de éste, la hacían paso obligado entre Córdoba y Toledo y en las comunicaciones entre el Oriente y el Occidente peninsular. La antigua Qal't Rabah ocupa un cerro elíptico de unas 5 hectáreas de superficie que se alza sobre el terreno lo suficiente como para contemplar la verde llanura que se extiende a su alrededor.

El alto valor estratégico de su situación explica sus cinco siglos de vida. En un principio, jugó un papel decisivo tanto en las luchas civiles que enfrentaron a los toledanos con el poder central cordobés, como en las diversas rebeliones beréberes. Su importancia se acentuó a raíz de su casi total destrucción por parte de los rebeldes toledanos (853) y de su inmediata reconstrucción por orden del emir Muhammad I. A partir de entonces, y como cabeza de una amplia región, se convirtió en el punto más importante de apoyo del poder omeya cordobés en la zona.

Su emplazamiento no es casual, desde luego. Los ríos Guadiana y Valdecano le conceden un valor estratégico único: una almendra de tierra rodeada por dos cauces fluviales que hacen las veces de foso natural. un cauce de hasta 600 metros de anchura difícil de vadear, sencillo de defender.

En la cSistema de corachasonstrucción de la vieja ciudad islámica se tuvo en cuenta un importante sistema defensivo hidráulico combinado con murallas y corachas. En Calatrava la Vieja se han identificado cuatro corachas. Una coracha es un lienzo de muralla que protege la comunicación entre una fortaleza y un punto no muy lejano, como puede ser el lugar de suministro de agua cuando éste se encuentra fuera del recinto fortificado. La coracha suele terminar en una "torre del agua" que protege en su interior el pozo o la fuente de abastecimiento. Los restos de la coracha más antigua sirvieron de apoyo a estructuras de época almohade, junto al río. Además están las corachas de los arrabales, de la medina y del alcázar. La de la medina se adentra en el río casi 80 m, y mediante un sistema de norias de relevo, captaba agua del río desde la torre terminal, elevándola hasta el interior de la medina para el abastecimiento de ésta.

La coracha del alcázar captaba agua del río y la elevaba hasta la parte superior del lienzo oriental del alcázar, desde donde, por medio de canales, era distribuida al interior de éste, mecanismo único en la arquietctura militar medieval y símbolo del poderío omeya. Las corachas fueron construidas a imitación de los modelos sirio-bizantinos de aprovechamiento del agua puestos en circulación en las tierras originarias de los omeyas.

La medina constituía el centro de la vida urbana de Calatrava, en cuyo interior se han localizado restos de habitaciones y una calle enlosada de época almohade, en cuyas lajas aún se pueden contemplar las huellas del desgaste que sufrieron por el paso constante de los carros. Se encontraba completamente rodeada por una sólida muralla con más de cuarenta torres. Se accedía a través de una puerta en recodo, después de traspasar un puente que salvaba el foso.

En los arrabales que rodean la ciudad, se han excavado áreas artesanales e industriales, un cementerio, una mezquita y casas dispersas.

EAlcázarn la zona del alcázar, y muy próximos entre sí, se localizan dos ejemplares de torre albarrana (avanzada fuera de las murallas) en Calatrava. En el frente sur de las murallas, entre el alcázar y la puerta de la medina, hubo una tercera torre albarrana que posteriormente fue macizada, adoptando una planta pentagonal en proa, que pudo alojar alojar en su terraza grandes máquinas de guerra.

En torno al alcázar de planta triangular, se encuentran los elementos defensivos más destacados de la plaza, no sólo porque albergaba los centros de decisión (salas residenciales, una de audiencias, algún baño y quizás otros edificios que por ahora se desconocen), sino también porque las defensas naturales de este sector del cerro donde se ubica la ciudad eran de escasa entidad. Cuenta con sistemas defensivos propios de la época: saeteras y orificios de ataque vertical para alejar al enemigo de la puerta de entrada eran suficientes para defender la Alcazaba tanto del enemigo externo, como de las rebeliones populares de la ciudad.

Calatrava la Vieja es uno de los mejores testimonios de la presencia musulmana en la península, pero sobre todo de su capacidad arquitectónica e ingeniera. Fue conquistada por Alfonso VII (1147), y se transformó en la plaza cristiana más avanzada frente al Islam, concedida por Sancho III a la Orden del Císter (1158), dando lugar al nacimiento de la primera orden militar hispana, la Orden de Calatrava. Reconquistada por los almohades tras el desastre cristiano en Alarcos (1195), fue ocupada definitivamente por los cristianos poco antes de la trascendental batalla de Las Navas de Tolosa (1212).

 

© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria