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Revista de Historia Antigua

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EL FINAL DE VALERIANO I

 

La leyenda dice cosas como que el rey Sapor, de la dinastía de los Sasánidas, capturó al emperador romano Valeriano y lo hizo ponerse a cuatro patas ante su caballo para auparse sobre él y poder subir cómodamente. Después parece que se cansó de esta bufonada (a Valeriano no se lo parecería, desde luego), lo asesinó y después de esto, lo hizo despellejar y pintar su piel de rojo carmesí para exponerla ante sus soldados, y lo que es más, rellenó la piel de paja como trofeo. Esto dice la leyenda, pero veamos si algún documento nos puede sacar de dudas, porque no parece muy claro el final de este emperador.

El año 259 d.C. , el emperador Valeriano fue hecho prisionero durante la guerra contra Sapor I y una alianza de pueblos orientales. Este cautiverio, el único de un emperador y sin solución en la historia del Imperio Romano, dio lugar a todo tipo de rumores sobre el destino del monarca y provocó incluso la reacción de los aliados de Sapor, que vieron en este hecho la amenaza de una previsible respuesta romana mucho más violenta. Tras una etapa asociado al gobierno de su padre, Galieno asumió el poder en solitario durante nueve años (260-268 d.C. ), y no mostró mucho interés en liberar a su padre. O no quiso mostrarlo por razones obvias. Se conservan fragmentos de la Historia Augusta, de Trebelio Polión en los que los aliados de Sapor piden la liberación del emperador para evitar una nueva guerra con Roma. Veleno, rey de los Cadusios, escribió a Sapor una misiva: «Recibí con alegría, íntegras e incólumes, las tropas auxiliares que yo te había enviado. Pero no me alegro tanto de que Valeriano, príncipe entre los príncipes, haya sido capturado; me alegraría más si fuese devuelto. Pues los romanos son más temibles cuando son vencidos. Por ello, actúa como conviene al hombre prudente y que la fortuna, que a muchos engañó, no te envanezca. Valeriano tiene un hijo emperador y un nieto césar, y ¿qué me dices de todo el mundo romano, que unido se levantará contra ti? Deja en libertad, por tanto, a Valeriano y haz la paz con los romanos...»


Artabasdes, rey de los armenios, envió la siguiente carta a Sapor: «A mí me corresponde una parte de tu gloria, pero me temo que, más que vencer, has plantado semillas de guerra. Su hijo reclama a Valeriano y su nieto y los generales romanos y toda la Galia y toda África y toda Hispania y toda Italia y todos los pueblos del Ilírico, de Oriente y del Ponto, todos los que están de acuerdo con los romanos o sometidos a su autoridad. Has capturado a un anciano, pero te has hecho enemigo de todos los pueblos del mundo y quizá lo mismo nos ocurra a nosotros, pues enviamos tropas auxiliares, somos vuestros vecinos y siempre trabajamos para vosotros, luchando a vuestro lado...»

Valeriano I, tras enviar al general Felix a Bizancio y concentrar el ejército de Succesiano, prefecto del pretorio en Asia Menor, reunió su ejército en Samosata y logró recuperar Antioquia en el 256 d.C.  Valeriano I con un ejercito diezmado por completo por la peste, rechazó las propuestas de paz de los persas, y en circunstancias que se ignoran (posiblemente fue traicionado por su prefecto pretoriano, Macriano) fue hecho prisionero en Edesa (actual Urfa, Turquía) y obligado a trabajos forzados en Susiana hasta su muerte, posiblemente después del año 260. Tras su muerte Siria, Cilicia y Capadocia fueron ocupadas y devastadas por los persas. Luego entonces sí que hay noticias de su final: murió condenado a trabajos forzados. Sapor no tuvo piedad de su enemigo, a pesar de que podía ser la causa de una nueva guerra. Pero me quedará siempre la duda de la actuación de Galieno. Una vez sólo en el poder, ¿no quiso o no pudo intentar el rescate de su padre? Tal vez Sapor no dio ninguna opción y se vengó en Valeriano y sus compañeros de la enésima invasión romana.

Y esto es lo que asegura el propio Sapor del asunto: "En la tercera campaña, cuando atacamos Carras y Edesa y estuvimos asediando Carras y Edesa, el César Valeriano marchó contra nosotros. Llevaba consigo una fuerza de 70.000 procedentes de Germania, Retia, Nórico, Dacia, Panonia, Moesia, Istria, Hispania, África (?), Tracia, Bitinia, Asia, Pamfilia, Isauria, Licaonia, Galacia, Licia, Cilicia, Capadocia, Frigia, Siria, Fenicia, Judea, Arabia, Mauritania, Germania, Rodas, Lidia, Osroene, Mesopotamia.
Y más allá de Carras y de Edesa entablamos una gran batalla con el César Valeriano. Hicimos prisionero con nuestras propias manos al César Valeriano y a los otros, comandantes de ese ejército, prefecto del pretorio, senadores; los hicimos prisioneros a todos y los deportamos a Persia. Y Siria, Cilicia y Capadocia fueron incendiadas, arruinadas y saqueadas".
Res Gestae Divi Saporis , traducción propia a partir de la versión inglesa publicada por Richard Nelson Frye, The History of Ancient Iran , Beck , Munich, 1984, pp. 371-373.

Según este documento, el propio rey de reyes se vanagloria de vencer a los romanos, de capturar al emperador y a varios notables romanos y de enviarles al interior del imperio sasánida, aunque no da noticias de lo que hizo con él.

 
 
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