| Inicio | Contacto | Viaje por España | Revista Historia | Biblioteconomía | Noticias carpetanas | Madrid críptico | Blog |
Revista de Historia Antigua

El final de Valeriano
Origen de los maronitas
Alejandro, hijo de Zeus
Gadir, ¿primera ciudad occidental?
¡¡Por Endovellico!!
Retógenes Caraunio
Tomiris y los masagetas
Nearcos, almirante macedonio
Los Macabeos
La Ultima Thule
Las Columnas de Hércules
El legado Tito Labieno
Aproximación al Elam
Los honderos baleáricos
Petra Oleum
Caída de Nínive
El Batallón Sagrado
El asedio de Masada
Muerte de dos Cónsules
Fundación de San Marino
Nórax en Cerdeña
Vajilla ática en Hispania
Aceite bético para Roma
El vino de Falerno
Los Soldurios
Los Eforos de Esparta
El colectivismo vacceo
Sertorio en Tingis
Atia y Servilia
Los sufetes púnicos
Los moros
Farenheit 451
Pero, ¿y Alesia?
Un comercio saleroso
Perfidia púnica
La confederación filistea
Decébalo el Dacio
Aspasia de Mileto
Mercenarios en Cartago
Los donatistas
La farmacopea más antigua del mundo
La conjura de Catilina
Los turboletas
Lucio Cornelio Balbo, banquero de César
Un etrusco en Roma
La diarquía espartana
La destrucción de Agrigento
Desastre ateniense en Siracusa
Un reino cristiano en Abisinia
La invención de la democracia
Cneo Pompeyo Estrabo Carnifex
Livio Druso, el amigo de los itálicos
La falcata ibérica
Emilio Paulo el Macedónico
Cicerón versus Publio Clodio
El origen de la escritura
El fin de Yugurta
El último emperador

 
 

LAS COLUMNAS DE HERCULES

Las Columnas de Hércules fueron un elemento legendario de origen mitológico, situado en el estrecho de Gibraltar y señalaba el límite del mundo conocido, la última frontera para los antiguos navegantes del Mediterráneo. Bajo el lema « Non Terrae Plus Ultra » los romanos asignaban el confín del continente, que si bien se asoció a Finisterre, también simbolizaba el estrecho de Gibraltar.

El nombre original fue acuñado por los fenicios: «Columnas de Melkart », más tarde los griegos las denominaron «Columnas de Heracles» hasta su actual nombre romano. Y hablando del dios fenicio Melkart, la ciudad fenicia de Tiro envió una expedición a Tartessos, el sur de la península ibérica, para fundar una colonia que explotara las materias primas, sobre todo la plata. En el nuevo enclave -Gadir, la actual Cádiz- se fundó un templo dedicado a Melkart que, como el templo original en Tiro, tenía dos enormes columnas flanqueando la entrada.

Algún fenicio aficionado de las metáforas asoció los dos grandes peñones a la entrada del Mediterráneo -Calpe y Abila- con las columnas de Melkart. Más tarde los griegos, que asimilaron a Melkart con Herakles, dijeron que los peñones eran dos columnas plantadas allí por el dios. Y dijeron que esas columnas marcaban el fin del mundo. Más allá no había nada excepto el mar Océano.

Leyendas sobre el nombrecito hay para todos los gustos. He aquí algunas:

Pomponio Mela da cuenta del origen legendario de esta denominación de Columnas de Hércules diciendo que: "fue el mismo Hércules quien separó los dos montes unidos (Abila y Calpe) como una cordillera continua y que así fue como al Océano, contenido antes por la mole de los montes, se le dio entrada a los lugares que ahora inunda: desde aquí el mar se difunde ya más extensamente y avanzando con gran fuerza recorta las tierras que retroceden y quedan bastante más alejadas". (Pomponio Mela. Corografía, I5, 27). (La antigua Calpe, la columna septentrional, es el actual peñón de Gibraltar, y la antigua Abila, situada cerca de Ceuta, en la costa africana, se llama hoy día Jebel Musa).

Aristóteles afirma que las columnas que ahora se llaman de Hércules, antes de que se llamaran así se denominaban de Briareo. Pero después de que Heracles purificó la tierra y el mar y se convirtió claramente en un benefactor de los hombres, éstos le honraron abandonando la mención de Briareo y sustituyéndola por Columnas de Heracles (Claudio Eliano. Historias varias, V, 3).

Cuando Heracles fue en busca de los bueyes de Gerión llegó a la llamada Eritía, junto al Océano, y tras recorrer todo el mar navegable, quiso seguir más allá. Pero al encontrase con el caos y las tinieblas estableció unas columnas con las que pretendía dar a conocer el fin del mar, en la idea de que a partir de allí ya no era transitable.

Según el autor árabe Masoudi (siglo X d.C.) unos faros de cobre y piedra habían sido construidos por Hércules en el estrecho de Gibraltar. Tenían unas inscripciones y unas estatuas que señalaban con sus manos que era imposible adentrarse más allá.

Según la Geografía de Estrabón se trataba de unos pilares de bronce que formaron parte de un templo gaditano consagrado a Heracles. Era un lugar de peregrinaje donde se hacían sacrificios en agradecimiento por una navegación llevada a feliz término.

El monarca Carlos I de España incorporó como elemento exterior el símbolo de las columnas en su escudo de armas, con la divisa "Plus Ultra". Este elemento heráldico ha permanecido con mayor o menor presencia en el curso de los sucesivos monarcas, aunque en la actualidad no aparecen en el escudo del Rey de España , sí lo hacen en el escudo de España .

 

 

 
 
© by Diego Salvador desde 2006
Revista de Historia Medieval Revista de Historia Moderna Revista de Historia Contemporanea Revista del Mundo Actual Revista de Arqueologia Revista de Historia Antigua Revista de Prehistoria